Mostrando las entradas con la etiqueta INDEC. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta INDEC. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de marzo de 2010

Duda existencial

Después de leer esto, me pregunto si a lo mejor todos los años que yo llevo dedicándome a estas cosas de la Economía no me han servido para nada y ni siquiera aprendí lo más elemental. Miren lo que dice Ana María Edwin, directora del Indec:

"De otra parte resulta sorprendente que una persona que ocupa tan importante cargo, con la responsabilidad social que ello implica, no sólo se presta a confundir a la opinión pública, sino que demuestra un alto grado de desconocimiento al equiparar el Índice de Precios al Consumidor que genera este organismo con la medida de inflación" ya que "ambos indicadores no son equivalentes ni miden los mismos precios"

Así que me pregunto y les pregunto ¿Existe una medida de inflación mejor que el IPC? ¿Cuál es ese indicador que mide la inflación mejor que el IPC?

domingo, 17 de mayo de 2009

La Comisión por la Verdad Estadística (o cómo Morenito terminará preso)

La situación de las estadísticas públicas llegó a un nivel tan grave que hasta los economistas del Plan Fénix se acordaron de que asegurar la credibilidad de las estadísticas es un deber del Estado. Una pena que lo hayan notado recién el 30 de Abril de 2009 – ¿significa que no era necesaria cuando se desplazó a la gente del IPC, o al equipo de la EPH? Como muchos analistas y periodistas vienen señalando hace rato, la intervención del instituto es el equivalente funcional de una privatización alla Menem, donde se cercena la provisión de un bien público de calidad para dejarlo en manos del marcado, pero el Fénix no piaba.
La Ciencia Maldita comenta un excelente post del Economista Serial Crónico (con apéndice incluido), que hace una revisión de los dibujos del INDEC de Moreno, realizados por gente que claramente no entendía que las estadísticas nacionales son un sistema interconectado en el que no se puede modificar un elemento sin alterar el conjunto. Una versión más sencilla de estas incoherencias está en las entretenida serie de notas de Ismael Bermúdez en Clarín, que debe contar con una buena fuente en el ex equipo IPC. Bermúdez señalaba ya en 2007 las inusuales brechas entre precios mayoristas y minoristas, que derivaron en verdaderos rompecabezas económicos, como los verduleros compran caro y venden barato en Abril de 2008, dignos de ser mencionados en las anomalías de Thaler de no tener un origen mucho más patético (pero no dignos de un pedido de normalización del Fénix en ese momento).

El Economista Serial termina su post preguntándose: ¿Será este tipo de cálculos, o sofisticaciones del mismo corroboradas por “expertos”, aceptado como prueba en un juicio penal contra estos delincuentes? Este tipo de preguntas nos lleva a la reflexión de que es ya inevitable que se conforme, en el futuro, una “Comisión de la Verdad Estadística”, como sugirió Gil Lavedra en el acto de lanzamiento de la nueva Alianza (disculpen pero esto es como Canning y Scalabrini Ortiz…).

Protestas y presentaciones ante la Justicia como la de investigadores e instituciones, coordinada por el CELS, fueron un factor determinante para la negativa del Fondo Monetario a otorgar a la Argentina préstamos de su nueva línea flexible (reservo la fuente). Pero ¿Quiénes tendrían que integrar una comisión de este estilo? ¿Qué hacer con sus resultados?

Sin duda, debería haber una amplia participación universitaria, como sugiere el repentinamente memorioso Fénix, así como de miembros del sistema nacional de ciencia y tecnología (aunque por una cuestión de decoro y por sus problemas de memoria los Fénixes deberían abstenerse). Seguramente habría un lugar para la CEPAL, cuyo director de estadística es Luis Beccaria, del activo grupo de ex directores del INDEC. También habría lugar para los institutos de la región a través de la Conferencia Estadística de las Américas de la CEPAL

Quedan otras cuestiones por dilucidar: ¿Qué otros grupos – corporaciones deberían participar? ¿Qué mecanismos podrían establecerse para intentar establecer la independencia del INDEC a futuro, pero sin que eso derive en las prácticas del viejo INDEC, que tenía poco contacto con la comunidad académica nacional? (A modo de ejemplo, el INDEC dificultó siempre el acceso a microdatos de los Censos de población, que están ahora disponibles… a través del IPUMS de la Universidad de Minnesota!).

Pero tampoco es fácil pensar en qué hacer con los hallazgos de esta eventual comisión. Sería fantástico que haya condenas penales, pero un riesgo importante sería la avalancha de juicios de tenedores de bonos ajustados con CER, entre muchos otros. Y señor Moreno, no estamos hablando sólo de especuladores: jubilados, cesanteados, ex presos políticos y familiares de desaparecidos cobran todos indemnizaciones con este tipo de instrumento. ¿Y a quién se compensaría? ¿Al tenedor original de un bono que se devaluó? ¿Al que vendió antes de la Comisión? ¿Y los acreedores de deudas pesificadas? Es importante lograr reestablecer la verdad histórica, pero probablemente tendrá que haber algún tipo de limitación a las consecuencias legales de los hallazgos de la Comisión. Lo importante es que el temor frente a este tipo de consecuencias no limite la búsqueda de la verdad y el castigo a quienes desde el Estado tergiversaron información pública.

jueves, 19 de julio de 2007

El caso del INDEC: Nadando contra la corriente

La ventaja que tiene firmar con seudónimo es que mientras dure el juego del anonimato, uno se puede dar el lujo de escribir lo que piensa sin preocuparse por ser políticamente incorrecto.

Ayer charlaba con un amigo sobre el problema del INDEC, y me cebé un poco. Hoy, como es costumbre los diarios anticipan el número exacto que se anunciará del EMI. Y me decidí a escribir este post contrera y cuasi oficialista.

Es cierto que la política de Moreno y Paglieri (bendecida por K?) de dibujar el IPC es indefendible. Todo el mundo está de acuerdo, la blogsfera está inundada de post sobre el tema así prefiero no abundar en este tema. Sólo diré que tengo claros los costos del Moreno style pero aún no entiendo por donde pasan los beneficios. El IPC es sólo un dato que seguimos los economistas. Citando a Artemio "es chiquitaje", "el pueblo llano" nunca le dió bola al INDEC ni al IPC y sufre la inflación en el supermercado o el almacén y la mide muy fácilmente: sueldo contra llenado del changuito.

El punto que quiero hacer es que estoy harto de leer y escuchar hablar del INDEC como si fuera la última reserva moral de occidente. En el INDEC hay gente con pelusa en el ombligo, como en todos lados. Hay brillantes profesionales y de los otros, sino que alguien me explique este juego rídiculo que los diarios te cuentan con lujo de detalles los anuncios que se harán 12 o 16 horas después del cierre de las ediciones? Say no more.

Un Musgrave de jueves con ganas de ganarse enemigos.