miércoles, 30 de octubre de 2013

Las finanzas públicas de la Ley de Medios

Pese a mi pesimismo racionalista sobre el efecto concreto que tendrá el fallo de ayer sobre Clarín, ayer estuve en la fiesta del Congreso, porque la pasión vence a la razón.

Hoy me vuelvo a poner el sombrero de economista racional y quiero volver a hablar de lo que considero son los puntos débiles o fuertes de la ley de medios. Ya he repetido hasta el cansancio que el artículo 161 es la piedra basal de la ley, sin la desconcentración no puede haber competencia y menos libertad de expresión.

Como dije alguna otra vez, en mis clases de FP les explico a los alumnos que para que en un mercado monopolico o cartelizado surga la competencia, es necesario destruir el poder de mercado. La economía de esta recomendación es sencilla, sólo una vez que las empresas monopolicas pierdan poder de mercado, nuevas empresas podrán entrar al mercado en condiciones de sustentabilidad económica. Esa es la racionalidad económica de toda ley antitrust o de defensa de la competencia desde la Sherman Act.

Sin embargo el mercado de medios audiovisuales en Argentina, y porque no en el mundo entero, tiene una particularidad que lo hace muy diferente y que pone en debate la efectividad de este tipo de recomendaciones.

En cualquier mercado, es la existencia de rentabilidad lo que logra que otras empresas se vean atraídas a entrar en él una vez que el poder monopolico es destruído. Es la tasa de ganancia esperada la que actua como atractor de inversiones.

 El mercado de medios audiovisuales argentino no pasa por un momento de auge ni de explosión de su rentabilidad, sino todo lo contrario. Es sabido que Canal 13 pierde plata, y que Cablevisión es la vaca lechera que alimenta y subsidia todas las señales del Grupo.

La pregunta que surge es quienes serán los agentes económicos que se vean atraídos por la destrucción del poder de mercado del Grupo a participar del mercado. Es vox populi que los candidatos con boletos ganadores eran las telefonicas a caballo del triple play pero la reforma introducida en el proyecto de ley original a pedido de Lozano y Pino ha eliminado esta posibilidad.

Recordemos que durante estos años el AFSCA tuvo que suspender licitaciones de nuevas licencias por la escasez de particpantes y por la sospecha fundada que los pocos interesados eran testaferros del Grupo y de otros grupos mediáticos.

Por otro lado tenemos el famoso 33%. Según el artículo 89 de la ley, el 33% de las licencias quedan reservadas para las entidades sin fines de lucro. El articulo 95 de la ley crea el impuesto a los servicios audiovisuales de TV y radio y el articulo 97 fija la asignación especifica de lo recaudado
ARTICULO 97. — Destino de los fondos recaudados. La Administración Federal de Ingresos Públicos destinará los fondos recaudados de la siguiente forma:
a) El veinticinco por ciento (25%) del total recaudado será asignado al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Este monto no podrá ser inferior al cuarenta por ciento (40%) del total recaudado en virtud de los incisos a), d) y e) del apartado II del artículo 96. No puede ser asignado al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, un monto menor al recibido en virtud del decreto 2278/2002 a la fecha de promulgación de la presente ley; 
 b) El diez por ciento (10%) al Instituto Nacional del Teatro. Como mínimo debe ser asignado al Instituto Nacional del Teatro, un monto igual recibido en virtud del decreto 2278/2002 a la fecha de promulgación de la presente ley;
c) El veinte por ciento (20%) a Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado creada por la presente ley;
d) El veintiocho por ciento (28%) a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual; incluyendo los fondos para el funcionamiento del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual;
e) El cinco por ciento (5%) para funcionamiento de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual;
f) El diez por ciento (10%) para proyectos especiales de comunicación audiovisual y apoyo a servicios de comunicación audiovisual, comunitarios, de frontera, y de los Pueblos Originarios, con especial atención a la colaboración en los proyectos de digitalización.
g) El dos por ciento (2%) al Instituto Nacional de Música.

En 2012 la recaudación de dicho impuesto alcanzó un total de 680 millones de pesos que no parece ser poca plata, pero según vimos antes, sólo el 10% que equivale a 68 millones deberían ser asignados a financiar parte de ese famoso 33%.  No tengo idea de los costos de hacer radio y televisión pero para una referencia podemos ver que el presupuesto de RTA SE, la empresa publica que tien a su cargo la operación de la TV Pública, LRA Radio Nacional y Radiodifusión Argentina al Exterior (RAE) en 2014 será de 1.200 millones de pesos 

En resumen los datos nos dicen que no hay mucha plata para financiar ese 33% y sin financiamiento es dificil que se genere la multiciplicidad tan proclamada por la ley.

No es que quiera menospreciar el valor que tiene para la democracia argentina que el partido Clarín vea disminuído su gran poder daño y de extorsión, pero me parece que tenemos que tener una expectativa medida sobre los efectos concretos de la ley, y sobretodo tenemos que aprovechar el efecto político para retomar la iniciativa política y como dije ayer, hacerle el service necesario al modelo económico y al proyecto político.

7 comentarios:

Abel B. dijo...

Excelente, Ricardo. Lúcido y realista.

Me animo a proponerte que, como economista, pienses algunos mecanismos para que el Estado subsidie a medios alternativos y pymes mediáticas, sin forzarlos a convertirse en propagandistas estatales o lobbies (El mismo diario Clarín, como vos apuntás, tiene sentido económico para el Grupo como una herramienta de lobby).

Sé q los subsidios tienen mala prensa (de los q no quieren competencia, sobre todo). Pero dados los avances tecnológicos, se me ocurre que los montos pueden ser muy moderados y obtener resultados muy visibles.

Un abrazo,

Richard Musgrave dijo...

Abel, muchas gracias por los elogios
Me parece que para pensar un mecanismo de asignación de subsidios no hace falta ser tan imaginativo. Tenemos el ejemplo del INCAA que ha financiado ultimamente peliculas de Campanella y de Pino Solanas quienes no son precisamente divulgadores del pensamiento oficialista.
Estoy más preocupado por pensar de donde saldrán los fondos.

Es cierto que si pensamos en una programación a la usanza de ese gran canal llamando Plantas y Elechos (P&E) con una camarita digital que filme en HD ya tenemos para empezar pero si pensamos en productos audiovisuales más sofisticados las cifras son importantes.

Como decía el otro día Rolando Graña en un reportaje q le hicieron Tognetti y Raineri quizás haya que repensar la estrategia de la TDA, que aparece como el ducto de difusión de todos estos productos, pero que tiene una penetración muy baja.
Quizás ya q estamos estatizando los trenes, avancemos sobre Cirigliano y logremos bajar los costos de producción de los kit TDA y se puedan regalar en forma masiva.

En fin, hay que seguir pensando...

gracias otra vez por los elogios

guaio dijo...

¿por qué tendría que ser el estado el que subsidie esto? Tal vez un impuesto a los ingresos por abonados y por publicidad puede conformar un fondo donde financiar ese 33% que no busca lucro.

Ladislao dijo...

Bueno el post y buenos los comentarios.

Respecto de lo que dice Guaio, de que por qué tendría que ser el Estado quien financie y no mejor hacerlo como un impuesto, dos cosas: a) que el Estado financie siempre es en base a su recaudación, el tema es si es de sus ingresos generales sacándole a alguna otra inversión o si es mediante un impuesto específico que afecte a sectores específicos.
b) el comentario me hizo acordar a algo que leí sobre el financiamiento de la BBC: cada ciudadano paga POR CADA APARATO DE TV que tiene, desde hace décadas y décadas. No digo que sea ni bueno ni mucho menos lo ideal, ni siquiera sugiero que tiene que ser por ese lado, lo que digo es que hay muchos mecanismos a estudiar.

Agrego que el financiamiento del INCAA está dando buenos resultados en estos últimos años, por decisión política y por el financiamiento que recibe, y es ciertamente plural.

El ÚNICO cuestionamiento a los medios públicos es que existe UN programa que hace análisis de medios y antes eso no existía. El otro cuestionamiento es el reparto a la publicidad oficial, en el cual se debería avanzar por ley pero SÓLO una vez que el panorama cartelizado y concentrado actual haya sido morigerado en parte al menos.

Saludos
Ladislao

guaio dijo...

Muy bueno Ladislao.
Yo apunto a que parte de esos fondos salgan de la pauta publicitaria privada, como una forma de redistribuir la torta publicitaria.

ayjblog dijo...

Mus
es cierto, pero olvidas que el tema son los contenidos
y, me opongo taxativamente a subsidiar bodrios como el 90% del INCAA, esa plata estaria mejor gastada en AUH, auqnue sea 1 peso.

La TDA no va a explotar hasta tanto tenga la misma cantidad de canales que cualquier cable decente, en rigor, la forma de hacerlo es que los municipios cobren en serio a las cableras el uso de infraestructura, ese es camino.

Una cosa no dicha en ningun lado es que todas las municipalidades temen a las cableras y por eso cobran 2 mangos el poste para eso, o no te acordas que iban a hacer subterrraneo en Capital?

ese ES el nudo ahora, celebro lo de Clarin, pero, mucho me temo que paguemos 2 veces.

saludos

Richard Musgrave dijo...

guaio, los 68 millones ya salen de un impuesto que creó la LSCA sober la pauta privada
sino es el estado, quien va a subsidiar?
el estado no pone la plata, se la saca a alguien para darsela a otro

ayjblog, y si es un mal precedente la producción q subsidia el INCCA, pero la ley tiene ese "significante vacío" del 33% y la democratización de los medios.