Ayer estuve en el seminario que coorganizaron la SECyT y la SEPYME junto a la CEPAL en el MECON. La verdad que fue una jornada muy estimulante tanto intelectual como emocionalmente.
B. Kosacoff y J. Katz tuvieron la excelente idea de hacer un homenaje in memorian a Daniel Chudnovsky. A quien tuve la suerte de tener como profesor en mi grado y en mi postgrado. El homenaje lo hizo Andrés López y estuvo muy lindo y emotivo.
Desde el punto de vista intelectual, el tema del seminario era la Innovación.
Los tiempos cambian, un seminario sobre sistemas nacionales de innovacion en el micro cine del quinto piso del mecon.
Las exposiciones estuvieron re piolas, las que mas me gustaron fueron la de Jose Miguel, el experto chileno, y la de Lino, el director de la agencia de la secyt. Los apellidos no los recuerdo.
La de Lino, químico de formación, hubiera sido una delicia para Mr.U.. Empezó dando una clase de lo que él llama la ley termodinámica de la innovación, genial y muy divertido.
El amigo chileno, nos hizo ver la ventaja que ellos nos llevan en términos de consensos e instituciones. Pero como después me hizo notar B.K., nosotros compensamos la falta de institucionalidad con mayor número de empresarios innovadores. Además J.M., profesor de la Universidad de Chile, nos dió una clase sobre como diseñar políticas públicas. Gracias a él, mis alumnos tendrán un caso práctico para estudiar. Claro, los amigos transandinos aún no llegaron a la etapa de ejecución, so wait and see.
También fue muy buena la apertura a cargo de Tulio del Buono, sobre el final de su exposición puso las cosas claras, quizás porque no es economista tiene un mayor sentido de la practicidad, las claves para la innovación pasan por tener sistemas de reglas que no castiguen el error.
El caso paradigmatico es el Estado argentino. Como todo experto en derecho público administrativo sabe, las normas de la APN castigan la iniciativa propia y premian los comportamientos adversos al riesgo. Son herencias de los viejos modelos burocráticos weberianos. Un funcionario público solo puede hacer lo que las normas le permiten taxativamente.
Y obviamente todo depende de la existencia de empresarios schumpeterianos sin ellos, nada funciona.
Sin embargo, al final me quedé con un sabor amargo. Como charlamos con Mr.U, con Manolo y con Artemio, existe cierta tendencia a querer poner orden y minimizar la incertidumbre tanto en la politica como en la politica económica.
Este tema de la innovación, reabre el viejo debate sobre "pick-up the winners", el punto es si seguir con politicas de incentivos a la innovación horizontales o pasar a programas selectivos.
Por suerte, tanto Morris Teubal como Jorge Katz, cerraron la jornada remarcando que ambas políticas deben ser complementarias y no excluyentes.
Sin embargo, noté cierta ansiedad por descubrir aquella fórmula mágica (del alquimista) que permita elegir sin margen de error a los sectores winners.
Morris, con la sabiduría que a algunos les regala el paso del tiempo, fue muy claro. "No hagan analisis costo beneficio por programa o por sector, sino hagan un analisis global de toda la política de innovación".
Y Lino, reforzó la idea con su termodinámica de la innovación. Él dijo, la innovación es el resultado de transformar energía en información, pero el proceso tiene pérdidas de eficiencia, simpre hay pérdidas de energía. La energía obviamente son los recuros invertidos en los programas de innovación. Mr.U. sepa disculpar algún error, son sólo atribuíbles a mi total ignorancia de las ciencias duras. Es decir, la energía, la plata invertida en programas de innovación, no siempre se transforma de innovaciones, hay casos exitosos y fracasos. Es la ley de la termodinámica.
En fin, el tema de la innovación vuelve a poner sobre la mesa, el rol indelegable del Estado como planificador y coordinador. Eso sí, debemos aceptar que tanto los empresarios como los funcionarios públicos no son alquimistas y se pueden equivocar. No todos los planes, programas y proyectos serán exitosos. El punto es estar seguro que las equivocaciones surgen en un marco de honestidad intelectual y son fruto de la incertidumbre irreductible o en honor a Maxwell Smart a la malevola organización del Kaos.
Saludos