lunes, 12 de noviembre de 2012

Lo que me dejó el 8N: robándole a Mendieta

Los que fueron viejos seguidores de este blog, saben de la admiración que siempre tuve por las cosas que escribe Mendieta. Y otra vez volvió a pasar.

Coincido y subrayo casi todo lo que dice este post.

Y fundamentamente me encanta esta parte

"Pero con estos y con su modo de ver la vida, nada.  No quiero satisfacer sus demandas ni sus ambiciones, ni siquiera las más sensatas y las que –si uno no fuera exigente con uno mismo pero también con los demás- a primera vista pareciéramos compartir.
Porque cuando piden seguridad piden mano dura. Y nosotros creemos que venimos de décadas de mano dura y esas políticas son un fracaso que sólo llevan a más inseguridad.
Porque cuando piden libertad están pidiendo libertad para hacer lo que ellos quieren hacer sin pensar un segundo en las consecuencias que ese ejercicio tiene en el resto de sus compatriotas. Y por décadas enteras tuvimos esa clase de libertad. Y esa clase de libertad perjudica a las mayorías populares. Quieren dólares? Me importa un carajo. Jódanse. Este no es su tiempo.
Porque cuando dicen tener miedo a lo que tienen miedo es a perder los privilegios que siempre tuvieron, los privilegios políticos y económicos que hacen de nuestro país un país profundamente injusto y desigual.  Y cuando yo tengo miedo es miedo a volverme como ellos, a su egoísmo, a sus patrones de consumo, a sus pautas culturales.
Porque cuando hablan de libertad de prensa le pegan a los periodistas, y cuando yo hablo de libertad de prensa pienso en que todos –incluso ellos- puedan opinar lo que se les canta sin temor a ser muertos, desaparecidos, torturados, perseguidos. Y eso le pasó a tipos que me enseñaron a pensar como pienso hoy y no tipos que piensan como ellos.
Porque cuando dicen estar en contra de la intolerancia, en verdad lo que están diciendo es “no me gusta que me discutan, que me argumenten, que me demuestren que soy determinado tipo de persona”. Y yo no soy ese tipo de persona."

Me encantaría que aquellos que marcharon el 8N encuentren pol´ticos opositores que les expliquen que Mendieta está equivocado y que las soluciones a sus demandas no son las que él menciona sino que tienen alternativas superadoras.

Hace rato que vengo tuiteando que me encantaría leer sobre las propuestas superadoras en política económica que tienen los economistas y políticos opositores. Así como la marcha empezó a mostrar los rostros de muchos disconformes con la politica actual quizás nos ayude a encontrar voces que se animen a contar cuales son sus soluciones.

5 comentarios:

Mariano T. dijo...

Mendieta necesita inventar monstruos, como para poder despreciarlos más tranquilos.
Yo tampoco creo que un diálogo con el FPV (si éste accediera a ello) sería conducente a algo. Hay que trabajar para ganarse a la otra gente, y listo.

Walter Javier dijo...

Ya que no queres dialogo Marianote ¿porque no te haces un monologo con las politicas que queres para nuestro pais y le contestas a Mendieta?
Si es que no te nacinalizaste uruguayo donde alardeas de invertir "libremente"..

Wal

Mariano T. dijo...

No es que no lo quiera, es que me parece inviable.
Me acuerdo de 2010, cuando el congreso se paralizó porque el PE quería leyes "sin tocar una coma" o nada. Y eso incluyó el presupuesto. O la AUH, que salió por decreto aunque estaba todo el mundo de acuerdo. O el voto a los 16, donde gran parte de la oposición iba a votar a favor, y mandaron al matón de Larroque a romper.
La experiencia indica que no hay que acercarse al alcance del puñal, porque no van a sacrificar una sola oportunidad de clavártelo por un presunto diálogo.
Si cabe el diálogo entre todos los demás, que ya es bastante dificultoso.

flics dijo...

El problema, Mariano, es que los demás son de menos... no ganan, la derecha, digo, ni siquiera en EEUU...

Mariano T. dijo...

Justamente la elección americana te cuenta que todos los partidos políticos de la oposición hinchaban por Obama. Así que lo de derecha es medio relativo.
Ya se derrotó al gobierno en 2009, eso se puede (o no) repetir, pero vale la pena intentarlo.
Ya con enterrar la re-re se logra una victoria.