
El Tren para Todos todavía no juntó un millón de firmas, pero tiene 760,000. La oposición al curro del tren bala es potente.
However, la alternativa propuesta por Pino y Lozano es, siendo generosos, decimonónica.
Sabemos hace medio siglo que la base del crecimiento económico es el aumento en la productividad por trabajador. Cuando la Argentina era un desierto fértil y los costos de transporte (carreta, digamos) prohibitivos, tirar vías de tren multiplicó la productividad por trabajador tanto que a varios laburantes les convenía venir por unos meses desde Europa y volver. (para una mirada un poco más profunda y con datos, ver acá).
Pero hoy, la clave no pasa por el tren. Pasa por la economía del conocimento, por estar en la frontera tecnológica. Entonces, en vez de pedir un trencito, ¿por qué no banda ancha y mejor educación para todos?