Mostrando las entradas con la etiqueta Politica Monetaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Politica Monetaria. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de enero de 2009

¿Es el BCE fundamentalista?

Leyendo El Cronista me encontré dos artículos interesantes. Uno de Miguel Kiguel, que hace un análisis de lo más moderado y realista de la situación argentina (pero seguro que es un neoliberal cualunque) y otro de un señor que no conozco que, más pedante que la que suscribe, se puso a criticar la política monetaria de uno de los Bancos Centrales con más capacidad técnica del planeta. Mande CV a ver qué le dicen.

El artículo dice que la política monetaria del BCE es "fundamentalista", una palabra que ya hemos usado anteriormente en este blog para referirnos a lo mismo. El argumento es un poco el mismo que el de El del 0,33% que dice que el BCE mantuvo las tasas demasiado altas demasiado tiempo, pero este señor dice además que eso alimentó la recesión más de lo necesario.

Que a esta señora le encanta el fundamentalismo monetario no debe ser ninguna novedad para nadie a esta altura. Yo me hice grande en una Argentina hiperinflacionaria y odio la inflación. Así que me gusta bastante un banco central que se encargue de resguardar el valor de la moneda y listo. Pero además, en las Europas, eso fue una decisión política y refrendada por todos los países. La independencia del BCE y la tarea de encargarse específicamente de la inflación está escrita, y bien escrita, en el Tratado de la Unión Europea. El banco debe encargarse de mantener la inflación alrededor del 2% anual y después, si le queda margen, ocuparse del nivel de actividad. Punto. Si no lo hace, el Parlamento Europeo, que es el órgano que lo controla, lo reta.

Del nivel de actividad no se encarga la política monetaria, se encargan la política fiscal, si hay espacio, y especialmente las políticas estructurales.

Ahora, volvamos específicamente a la situación actual. Luis Palma Cané parece olvidarse del gran dilema en el que se encontraba el BCE en el 2008. Inflación alta con bajo crecimiento. En el mes de julio la inflación era del 4% anual. Es posible que a un señor argentino 4% le parezca una risa, pero en las Europas se la toman bastante a la tremenda. La inflación tiene efectos graves sobre la pobreza, y la inflación del último período era una especialmente regresiva. Le pegó fuertísimo al ingreso de los más pobres que son los que más gastan en alimentos y energía, y el golpe se vio más claro en los países más pobres, Bulgaria, Rumania y los Bálticos, donde los alimentos también tienen un mayor peso en la canasta. Así que mantener la inflación baja no parece malo por ese lado. La filosofía detrás de la independencia del BCE no es, como mucha gente parece creer, imponerle a la gente las decisiones de un grupo de tecnócratas insensibles sometidos a los dictados del mercado financiero. La filosofía es mantener el poder adquisitivo de la gente y contribuir al crecimiento económico con una moneda estable. La inflación no es buena para el crecimiento ni para el empleo, señores, a ver si lo reconocemos de una vez.

Vayamos a otro tema que yo ando discutiendo con mi co-blogger y que también está en el artículo. La comparación entre las políticas monetarias de los EEUU y de la UE. Según el autor del artículo, la política monetaria de la FED estuvo bien por expansiva y la del BCE mal por recesiva. Para mí, la de la FED puede haber estado bien por expansiva y la del BCE hizo lo mejor para las Europas. La política monetaria de los últimos años no había sido demasiado restrictiva y muchas economías se recalentaron más allá de lo recomendable, entre ellas la española y la irlandesa, dos de las que más están sufriendo ahora por haberse pasado de rosca.

Pero volvamos a nuestro estimado Leijonhufvud, que no le tiene demasiada simpatía a las metas de inflación ni a la independencia del BCE. Según lo que repasamos por acá, la economía moderna es cada vez más wickselliana, gracias a las famosas innovaciones financieras, y eso hace bastante difícil para el Banco Central acertar con la tasa natural de interés, la que mantiene a la economía sin inflación pero creciendo. Lo que también decía Leijonhufvud en ese artículo era que al Banco le puede parecer que no hay inflación y por eso baja la tasa, sin darse cuenta que al mismo tiempo está creando burbujas en otros mercados, pero no decía nada sobre el caso contrario, una tasa más alta que la natural. Por eso, me parece que el sueco se refería en primer lugar a lo que pasó en los EE.UU, donde ahora se culpa a las bajas tasas de interés greenspanianas del descalabro actual.

Pero entonces, la política monetaria un poquito restrictiva del BCE que le da más importancia a la inflación que al crecimiento ¿no estaría haciéndole caso a Leijonhufvud y evitando burbujas en el futuro?

sábado, 2 de febrero de 2008

La Teoría Maradona de la tasa de interes y visiones distintas del futbol



Hace tiempo ya había escuchado acerca de esta idea. Esta semana salió esta nota en el Cronista. Parece ser que el Presidente del Banco Central de Inglaterra ha tomado la jugada maestra del Diego como una parábola para explicar cual es su política respecto al manejo de la tasa de interés. Ana C. me pasó el speech donde Mervyn King explica su teoría. La idea es sencilla, tal como Maradona pudo correr 60 metros eludiendo seis jugadors ingleses, recorriendo casi una línea recta hasta enfrentar a Shilton despistando a sus rivales con amagues pero manteniendo su avance directo. M.K. dice que el Bank of England puede lograr afectar la expectactivas del mercado sobre la inflación sin tener que mover la tasa de interés, ya que el mercado anticipando dicha jugada ajustaría su expectativa de inflación "al amague" de King. De esta forma la "habilidad futbolera Maradoniana" de King sería la herramienta que coordinaría las expectativas para mantener la inflación en niveles bajos y estables gracias a la reputación y confianza del mercado.

No quiero discutir si la teoría Maradona de la tasa de interés es correcta o no, sino que prefiero dedicarme a debatir acerca de si la lectura de M.K. del mejor gol de la historia de los mundiales es acertada.

Los argentinos somos contreras y buscadores de pelos en huevos por excelencia, hasta el Diego tiene sus detractores de siempre. Aquella gloriosa jornada de junio del 86 quedó en la memoria de todos nosotros. Todavía recuerdo a algunos envidiosos decir "claro, Maradona pudo avanzar porque los ingleses son unos giles y no lo partieron al medio cuando hizo la segunda gambeta". Mi lectura es un poco distinta, es cierto que en el fútbol argentino es muy difícil ver que un jugador convierta un gol luego de eludir a más de tres rivales y más empezando en su propio campo porque a la segunda gambeta los seguidores de la logia Perfumo-Merlo-Ruggieri-Passucci-et al, lo parten en tres pedacitos. Claro que ser echado en un mundial por pegarle a un rival a 30 metros del arco es demasiado, cosa distinta es evitar que te llenen la canasta, fijense en el video que los dos últimos defensores ingleses intentan parar a Diego con las artes de la logia pero no lo logran.

Mi punto es que no sólo importa la conducta y habilidad del Diego sino también los incentivos y conductas de sus adversarios.

La nota del Cronista dice que parece ser que la Teoría Maradona está empezando a fallar y las expectativas de inflación en el Reino Unido se están disparando. Será que el mercado se parece más al peruano Reyna y menos a Fenwick y a Butcher?