Mostrando las entradas con la etiqueta exabruptos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta exabruptos. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de abril de 2009

Me enojé

Hay que ser ignorante, pendejo (a la García Márquez), inmoral y no tener ningún sentido de responsabilidad social o compasión de ningún tipo para ser capaz de escribir un artículo como éste.

Un hijo extra no se tiene por 100 pesos más al mes, pavote.

Un periodista menos como ése, y Argentina ya se convierte en un país mejor.

Basura.

Update: La Princesa Sukimuki escribe sobre lo mismo pero un poco más calmada.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Francés tenía que ser

Un francesito que dice "la política monetaria no sirve a fines políticos" está diciendo cualquier cosa, porque la política monetaria sí sirve a un fin político, que es mantener la inflación baja.

Y cuando después dice "el problema es que el BCE no toma en cuenta la falta de crecimiento de la economía" está diciendo otra tontería. El BCE, tal como se lo impusieron los políticos europeos en conjunto y como se lo exige el Parlamento Europeo cada vez que le hace rendir cuentas, cuida la inflación porque supone – como suponen los políticos – que mantener la inflación baja es su mejor contribución al crecimiento y al empleo.

Y los bancos no van a ser tanto "más restrictivos a la hora de otorgar préstamos" porque los Estados no los bancaron para que se guardaran la plata en un cofre, sino con la condición de que la prestaran y no se restringiera tanto el crédito.

En cuanto al BCE, tarde (?), pero seguro. Si la inflación deja de ser un peligro, entonces nos relajamos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El gran parásito 2

Increíble, pero cierto. Llevan décadas viviendo a costa del resto del mundo y ahora hay que ayudarlos. Eso de creer que se puede vivir sin pagar un almuerzo de vez en cuando parece que no es pura exclusividad argentina.

Y encima hablan de free-riding y se creen que el FMI es de ellos. Y hablando de responsabilidad, si no fuera por China, y el resto de los países que mantienen sus reservas en dólares y no en cualquier otra cosa, el dólar estaría a la mitad desde hace años.

Versión en inglés y en castellano, por si hay algún malentendido.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Honestidad brutal

Rollo descubrió una muy interesante entrevista a Kirchner cuanto todavía no era presidente. Hace unos meses, un lector brasileño nos dejaba su discurso de asunción en el Congreso. Las dos cosas me hicieron acordar por qué yo también me había hecho ilusiones a principio del 2003.

Y mientras, uno de los contertulios de Artepolítica me cuenta de un precioso informe sobre democracia en América Latina publicado por el PNUD, donde me encuentro con un cuadrito de lo más revelador.


La verdad que tamaña honestidad me causó gracia. El electorado latinoamericano no parece demasiado confundido. Casi, casi, yo diría hasta que la tiene muy clara. Encima la encuesta es del 2002, como si fuera un aviso. Pero parece que aunque uno sabe que le mienten, a veces elige creer de vuelta, hacerse ilusiones y depositarles su confianza. Aunque es difícil creer que se puede mentir para siempre. En algún momento debe haber algún tipo de presión que haga sentir que no cumplir las promesas electorales es una forma de despedirse del poder otorgado por el pueblo.

domingo, 24 de febrero de 2008

¡Qué boquita!

En la historia económica de la Argentina, Moreno va a quedar como uno de los personajes más nefastos, una especie de versión en espejo de Martínez de Hoz. El tipo no sólo pretende violar las leyes económicas más básicas, lo que demuestra que demasiado no sabe del tema, sino que además da toda la impresión de que trata a la gente con una falta de respeto que no se aceptaría en ningún país civilizado.

De alguna manera, su mal gusto se parece al de Berlusconi que se puso a hablar de temas parecidos en una cumbre europea de la que se esperaban resultados clave en un momento de crisis y que Berlusconi desperdició con sus insinuaciones procaces y su falta de respeto hacia los demás países.

No contento con controlar precios, haberle hecho perder prestigio y credibilidad al Indec, poniendo así a Argentina en una situación parecida a la de cualquier país africano en cuanto a la respetabilidad y credibilidad de sus estadísticas, y pretender manejar la economía como si se tratara de alguna republiqueta soviética en la que lo menos importante es la eficiencia, Moreno se luce insultando a gente que seguro sabe más que él.

Esperemos que aprenda a controlarse de una buena vez o que no le den el gusto de seguir ganando pulseadas. No es posible que un país que parece a punto de despegar hacia algún lado bueno y deseable se vea entorpecido por semejante personaje.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Mala señal

A Musgrave hay que felicitarlo porque es el que nos puso más cerca que a cualquier otro blog en eso de acertar al nuevo Ministro de Economía. Pero acá vengo yo a aguar la fiesta criticando lo que me parece criticable.

No es porque no me guste el nuevo ministro, no, sino todo lo contrario. Parece un chico preparado, inteligente y con buenas ideas, aunque me parece medio irrespetuoso con la comunidad de economistas argentinos identificados con el proyecto kirchnerista poner a un ministro de apenas 35 años, cuando debe haber una buena cantidad de economistas igual de preparados, inteligentes y con buenas ideas que deben haber tenido unos 10 o 15 años más de tiempo para aprender a hacer política económica.

Aunque quizás justamente ése sea el problema: que a esta altura y con el tratamiento que reciben, el conjunto de economistas preparados, inteligentes, etc, etc, con más de 40 años y dispuestos a ser tratados como si fueran el chico de los mandados debe estar reduciéndose a la velocidad de la luz.

Y la señal que emite la pareja presidencial es la peor esperable. Si es cierto que el ministro Peirano presentó su renuncia porque no se le permitía poner en orden el INDEC o si es cierto que lo hizo porque no podía tomar decisiones en forma más o menos independiente, el paso que tenía que darse era más que obvio.

No aceptar la renuncia y confirmarlo en su puesto señalaba sin dejar lugar a dudas que el futuro gobierno estaba dispuesto a poner la casa en orden, a resolver el problema de los índices de precios tergiversados y a instaurar un marco claro para poder seguir haciendo política económica. El cambio, en lugar de aclarar, embarra. La esperanza de mejoras institucionales se aleja un poco más y la nueva presidenta acaba de tomar su primera medida equivocada.

No hay caso, una trata, pero como lo dije alguna vez, entre los peronistas y los yanquis…