Un francesito que dice "la política monetaria no sirve a fines políticos" está diciendo cualquier cosa, porque la política monetaria sí sirve a un fin político, que es mantener la inflación baja.
Y cuando después dice "el problema es que el BCE no toma en cuenta la falta de crecimiento de la economía" está diciendo otra tontería. El BCE, tal como se lo impusieron los políticos europeos en conjunto y como se lo exige el Parlamento Europeo cada vez que le hace rendir cuentas, cuida la inflación porque supone – como suponen los políticos – que mantener la inflación baja es su mejor contribución al crecimiento y al empleo.
Y los bancos no van a ser tanto "más restrictivos a la hora de otorgar préstamos" porque los Estados no los bancaron para que se guardaran la plata en un cofre, sino con la condición de que la prestaran y no se restringiera tanto el crédito.
En cuanto al BCE, tarde (?), pero seguro. Si la inflación deja de ser un peligro, entonces nos relajamos.
En este blog pretendemos compartir con ustedes nuestros pensamientos sobre finanzas públicas, economía política, politica económica y politica, aclarando como principio que las delimitaciones entre las mencionadas ramas del conocimiento no serán respetadas.
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jueves, 6 de noviembre de 2008
miércoles, 1 de octubre de 2008
La recesión que sigue sin venir
En las Europas posiblemente haya una recesión en camino, pero todavía se nota muy poco y quizás ni siquiera se convierta en recesión. Mirando los últimos datos de crecimiento del PIB, que son del segundo trimestre y se publicaron hace un mes, se ve que hubo una caída entre el primer y el segundo trimestre del 0,2% pero después de tres trimestres seguidos de crecimiento a por lo menos un 0,5% intertrimestral, lo que es más que respetable para un anciano continente. Por su parte, las tasas interanuales fueron de 2,9%, 2,5%, 2,3% y 1,6% en los últimos cuatro trimestres. Considerando que el crecimiento potencial es de alrededor del 2%, tampoco parece bastante preocupante, aunque la desaceleración es visible.
Pero pongamos las cosas en perspectiva. Por un lado, durante los últimos dos o tres años Europa venía creciendo por encima de su potencial, por otro, vamos, la UE incluye a algunos de los países más ricos del planeta, así que por más que no crezcan durante uno o dos años, tan grave no va a ser y ningún país europeo va a perder demasiadas posiciones en ninguna de las escalas con las que se mide el bienestar económico de los países.
Después de una vida como economista, yo he llegado a la conclusión que en el caso de los países desarrollados, toda esta obsesión por el crecimiento económico sólo se justifica por sus consecuencias sobre el empleo. El problema más grave con las recesiones y las desaceleraciones es la gente que se queda sin trabajo y no que la venta de Porsches 911 caiga el 44% en un año. En ese sentido, las Europas tienen una historia bastante triste y bastante mala fama. Pero años de reformas estructurales están dando resultado. En los últimos 10 años en Europa se crearon más de 20 millones de empleos, la tasa de empleo subió del 60% al 65% y la de desempleo bajó de casi el 10% a un poco más del 7%. En todo el último año, desde que comenzó la crisis financiera, el desempleo siguió bajando y el empleo creciendo. Aún en España, el país al que más golpea la crisis en el mercado de trabajo, pese a que el desempleo sube, se sigue creando empleo.
A lo mejor no dura, no, y se empieza a notar la crisis en el mercado de trabajo. ¿Y entonces? Europa sigue teniendo los mejores sistemas de protección social del planeta y aunque la gente se quede sin trabajo y tenga que bajar su nivel de vida, no se queda totalmente sin ningún tipo de ingreso, lo que aminorará el efecto de la crisis. No es lo mismo que 2%, 3%, o 5% de la población activa se quede en la calle a que reciba algún tipo de ingreso alternativo que le ayude a capear el temporal. ¿Que eso le cuesta plata al erario público? De eso trata la política contracíclica, al final de cuentas, y los países que están mejor parados para dejar jugar a los estabilizadores automáticos son los que hicieron los deberes durante los años de bonanza mejorando las cuentas públicas: los nórdicos, Holanda, Austria, Alemania y España, sobre todo. Los que se las van a ver un poco más justas son Italia y Francia, y por eso mismo los más gritones.
Mientras tanto, la crisis financiera tocó a Europa y en la Belgique ya salvaron a dos bancos. Irlanda decidió garantizar los depósitos en los bancos irlandeses y mientras yo tenía que convencer a mi marido que no mandara nuestros ahorros a Irlanda iniciando así una corrida bancaria, me enteraba que en la UE existe una garantía mínima de 20.000 euros pero que después los países pueden mejorarla a discreción. Al mismo tiempo, los bancos extranjeros en la verde isla donde llueve en continuado empezaron a los gritos porque la medida crea una distorsión feroz en el mercado y los discrimina, así que se quejaron ante el gobierno de Irlanda y la Comisión Europea al mismo tiempo. Tienen razón, ya que como dice un grupo de economistas europólogos en esta carta abierta, una crisis única como esta no se soluciona con medidas aisladas sino con una respuesta sistémica a nivel europeo y mundial.
Los firmantes de la carta abierta adjudican la falta de soluciones hasta el momento, no a la falta de comprensión sobre las causas y efectos de la crisis, sino a una falta de voluntad política. En esto me parece que se equivocan, pero yo soy una optimista sin remedio. En los próximos días va a haber una seguidilla de cumbres y reuniones para decidir lo que se hace y desde Finanzas Públicas seguiremos informando.
Y si la UE consigue resolver el drama financiero en forma conjunta y evitar que la crisis financiera se convierta en una crisis de la economía real, se terminará de mostrar como el mejor proyecto político de la historia y el Euro alcanzará su mayoría de edad, con sólo diez años encima.
Pero pongamos las cosas en perspectiva. Por un lado, durante los últimos dos o tres años Europa venía creciendo por encima de su potencial, por otro, vamos, la UE incluye a algunos de los países más ricos del planeta, así que por más que no crezcan durante uno o dos años, tan grave no va a ser y ningún país europeo va a perder demasiadas posiciones en ninguna de las escalas con las que se mide el bienestar económico de los países.
Después de una vida como economista, yo he llegado a la conclusión que en el caso de los países desarrollados, toda esta obsesión por el crecimiento económico sólo se justifica por sus consecuencias sobre el empleo. El problema más grave con las recesiones y las desaceleraciones es la gente que se queda sin trabajo y no que la venta de Porsches 911 caiga el 44% en un año. En ese sentido, las Europas tienen una historia bastante triste y bastante mala fama. Pero años de reformas estructurales están dando resultado. En los últimos 10 años en Europa se crearon más de 20 millones de empleos, la tasa de empleo subió del 60% al 65% y la de desempleo bajó de casi el 10% a un poco más del 7%. En todo el último año, desde que comenzó la crisis financiera, el desempleo siguió bajando y el empleo creciendo. Aún en España, el país al que más golpea la crisis en el mercado de trabajo, pese a que el desempleo sube, se sigue creando empleo.
A lo mejor no dura, no, y se empieza a notar la crisis en el mercado de trabajo. ¿Y entonces? Europa sigue teniendo los mejores sistemas de protección social del planeta y aunque la gente se quede sin trabajo y tenga que bajar su nivel de vida, no se queda totalmente sin ningún tipo de ingreso, lo que aminorará el efecto de la crisis. No es lo mismo que 2%, 3%, o 5% de la población activa se quede en la calle a que reciba algún tipo de ingreso alternativo que le ayude a capear el temporal. ¿Que eso le cuesta plata al erario público? De eso trata la política contracíclica, al final de cuentas, y los países que están mejor parados para dejar jugar a los estabilizadores automáticos son los que hicieron los deberes durante los años de bonanza mejorando las cuentas públicas: los nórdicos, Holanda, Austria, Alemania y España, sobre todo. Los que se las van a ver un poco más justas son Italia y Francia, y por eso mismo los más gritones.
Mientras tanto, la crisis financiera tocó a Europa y en la Belgique ya salvaron a dos bancos. Irlanda decidió garantizar los depósitos en los bancos irlandeses y mientras yo tenía que convencer a mi marido que no mandara nuestros ahorros a Irlanda iniciando así una corrida bancaria, me enteraba que en la UE existe una garantía mínima de 20.000 euros pero que después los países pueden mejorarla a discreción. Al mismo tiempo, los bancos extranjeros en la verde isla donde llueve en continuado empezaron a los gritos porque la medida crea una distorsión feroz en el mercado y los discrimina, así que se quejaron ante el gobierno de Irlanda y la Comisión Europea al mismo tiempo. Tienen razón, ya que como dice un grupo de economistas europólogos en esta carta abierta, una crisis única como esta no se soluciona con medidas aisladas sino con una respuesta sistémica a nivel europeo y mundial.
Los firmantes de la carta abierta adjudican la falta de soluciones hasta el momento, no a la falta de comprensión sobre las causas y efectos de la crisis, sino a una falta de voluntad política. En esto me parece que se equivocan, pero yo soy una optimista sin remedio. En los próximos días va a haber una seguidilla de cumbres y reuniones para decidir lo que se hace y desde Finanzas Públicas seguiremos informando.
Y si la UE consigue resolver el drama financiero en forma conjunta y evitar que la crisis financiera se convierta en una crisis de la economía real, se terminará de mostrar como el mejor proyecto político de la historia y el Euro alcanzará su mayoría de edad, con sólo diez años encima.
lunes, 22 de septiembre de 2008
El gran parásito 2
Increíble, pero cierto. Llevan décadas viviendo a costa del resto del mundo y ahora hay que ayudarlos. Eso de creer que se puede vivir sin pagar un almuerzo de vez en cuando parece que no es pura exclusividad argentina.
Y encima hablan de free-riding y se creen que el FMI es de ellos. Y hablando de responsabilidad, si no fuera por China, y el resto de los países que mantienen sus reservas en dólares y no en cualquier otra cosa, el dólar estaría a la mitad desde hace años.
Versión en inglés y en castellano, por si hay algún malentendido.
Y encima hablan de free-riding y se creen que el FMI es de ellos. Y hablando de responsabilidad, si no fuera por China, y el resto de los países que mantienen sus reservas en dólares y no en cualquier otra cosa, el dólar estaría a la mitad desde hace años.
Versión en inglés y en castellano, por si hay algún malentendido.
martes, 16 de septiembre de 2008
El gran parásito
Daniel Heymann en Crítica dice:
Las chances de que algo como esto no impacte en la Argentina son muy bajas. Es un fenómeno mundial en gran escala y la variedad de escenarios posibles es muy grande. Me cuesta pensar en una recesión mundial generalizada, pero creo que el crecimiento global se va resentir. El canal de transmisión que más me preocupa es el precio de los alimentos que exporta el país. Si Estados Unidos crece menos, también va a importar menos. Les va a comprar menos bienes industriales a India y a China, que a su vez nos van a comprar menos alimentos a nosotros.
Lo primero que tiene que hacer el Gobierno es anoticiarse de que el escenario internacional puede complicarse. Eso acota las oportunidades para gastos y, en general, para cualquier expansión. El financiamiento externo para el sector público ya estaba cerrado, pero es posible que el crecimiento se modere y las empresas también pierdan acceso al crédito. Ahí empezaría a notarse más.
El fenómeno más increíble es que la deuda del país donde se genera la crisis sea el receptáculo de los ahorros que intentan escaparle al riesgo. No se entiende por qué los inversores venden bonos y acciones de países ajenos al problema y compran bonos de EE.UU. Esos préstamos gratis les dan el margen para hacer política anticíclica.
Como tampoco yo entiendo por qué la moneda de una economía en plena crisis y con tantos desequilibrios tendría que subir en el corto y mediano plazo.
Pero debe ser algo así como una especie de dependencia mutua. Salvar a los EE.UU. salva al mundo.
Las chances de que algo como esto no impacte en la Argentina son muy bajas. Es un fenómeno mundial en gran escala y la variedad de escenarios posibles es muy grande. Me cuesta pensar en una recesión mundial generalizada, pero creo que el crecimiento global se va resentir. El canal de transmisión que más me preocupa es el precio de los alimentos que exporta el país. Si Estados Unidos crece menos, también va a importar menos. Les va a comprar menos bienes industriales a India y a China, que a su vez nos van a comprar menos alimentos a nosotros.
Lo primero que tiene que hacer el Gobierno es anoticiarse de que el escenario internacional puede complicarse. Eso acota las oportunidades para gastos y, en general, para cualquier expansión. El financiamiento externo para el sector público ya estaba cerrado, pero es posible que el crecimiento se modere y las empresas también pierdan acceso al crédito. Ahí empezaría a notarse más.
El fenómeno más increíble es que la deuda del país donde se genera la crisis sea el receptáculo de los ahorros que intentan escaparle al riesgo. No se entiende por qué los inversores venden bonos y acciones de países ajenos al problema y compran bonos de EE.UU. Esos préstamos gratis les dan el margen para hacer política anticíclica.
Como tampoco yo entiendo por qué la moneda de una economía en plena crisis y con tantos desequilibrios tendría que subir en el corto y mediano plazo.
Pero debe ser algo así como una especie de dependencia mutua. Salvar a los EE.UU. salva al mundo.
viernes, 21 de marzo de 2008
¿Encrucijada?
Pasan tantas cosas en el mundo que a una le cuesta muchísimo poner en orden sus ideas al respecto. Primero tendría que aclarar, aunque mucha falta no debe hacer a esta altura, que desde el principio fui optimista. La crisis puede ser que pegue grave en los EE.UU. pero no tanto en el resto del mundo. E imaginándose posibles escenarios, ninguno resulta tan terrible, al fin de cuentas.
Es bastante claro que el resultado de la crisis se va a decidir por lo que pase en las economías más grandes del mundo, los EEUU y las Europas. Japón parece estar medio aislado de todo, en una especie de ensimismamiento del que no sale hace como 10 años, y la China viene con tanto envión que para pararla haría falta una explosión nuclear.
¿Cuál es el origen de tantas calamidades? Como dije en uno de los comentarios a éste post, posiblemente la economía mundial esté recalentada, lo que quiere decir que está consumiendo por encima de sus posibilidades. El país que claramente consumía demasiado eran los EEUU. Sus déficit gemelos lo dejan bastante claro. ¿Quién financiaba el déficit? Todos los países que atesoraban dólares y bonos norteamericanos.
Pero hay un detalle que se nos escapa a muchos (aunque no a todos) cuando pensamos que el déficit de un país es el superávit de otro, o de otros. Cuando la moneda de un país sirve de reserva de valor en todo el mundo, ese país puede financiar parte de su déficit con los ingresos del seignorage, esto es, emitiendo moneda que será guardada en los cofres de los bancos centrales de otros países sin demasiados efectos inflacionarios.
Pero eso requiere ser equilibrado, prudente y no exagerar aprovechándose de esa ventaja, porque al exagerar se arruina lo único que hace que una moneda tenga valor, la confianza. El dólar era un activo de valor porque la política monetaria de la FED era responsable. Si ésta deja de serlo –y esa es mi impresión sobre la política monetaria actual– no hay Banco Central de ningún país, por más emergente que sea, que quiera guardar un activo que se deprecia.
¿Qué puede pasar, entonces? El dólar se deprecia, los norteamericanos son más pobres pero el resto del mundo (los que no tienen su moneda pegada al dólar) más rico. Los yanquis gastan menos, pero los otros pueden gastar más. Caen las importaciones norteamericanas, pero aumentan sus exportaciones. Al fin de cuentas es el país con la economía más dinámica del mundo y tendría que poder reaccionar. El ingreso norteamericano se mantiene. A la larga, todo vuelve al equilibrio, quizás hasta uno mejor que el actual, donde los norteamericanos, relativamente más pobres que antes, gastan un poco menos como proporción del gasto mundial.
Mientras tanto, a mí me cuesta entender a los que insisten en que el BCE tendría que bajar la tasa de referencia. Justo antes de la crisis financiera, la idea del BCE era subir las tasas, no bajarlas. Los que están pagando hipotecas ya descontaban el aumento y se empezaban a ajustar los cinturones, cuando pasó lo que pasó en los EE.UU. y las tasas quedaron como estaban. Si uno considera que la política monetaria del BCE estaba siendo un poco laxa hasta el momento y que la inflación venía en aumento, ese ajuste esperado que no llegó nunca implica que la política monetaria sigue siendo si no expansiva por lo menos neutral. Y así, el ingreso disponible de los propietarios no se ve afectado demasiado.
En cuanto a la Argentina, cuando pasan cosas como éstas uno desearía que la política económica se hiciera más seriamente. El país tuvo 5 años de bonanza y en ese tiempo no se hizo ninguna reforma estructural de relevancia. La estructura de impuestos y beneficios sigue necesitando una reforma, el mercado de trabajo, otro tanto. Además, a la política fiscal le siguen faltando los estabilizadores automáticos por el lado del gasto de los que hablábamos por aquí. En caso de que sí hubiera crisis y de que sí llegara a la Argentina –y eso, hoy por hoy, no lo sabe nadie– el país sigue tan vulnerable como siempre. Como de costumbre, la crisis le pegará más duro a las clases más desamparadas; todavía no se hizo gran cosa para protegerlas de las inclemencias económicas. Y eso, por ahora, no parece estar en la agenda de nadie.
En otro orden de cosas, este blog pasó hoy las 50.000 visitas. Querría haber podido ilustrarlo con una fotito del evento, pero algún visitante se me coló, a las 7.36 de la mañana, entre la visita
y la
.
Es bastante claro que el resultado de la crisis se va a decidir por lo que pase en las economías más grandes del mundo, los EEUU y las Europas. Japón parece estar medio aislado de todo, en una especie de ensimismamiento del que no sale hace como 10 años, y la China viene con tanto envión que para pararla haría falta una explosión nuclear.
¿Cuál es el origen de tantas calamidades? Como dije en uno de los comentarios a éste post, posiblemente la economía mundial esté recalentada, lo que quiere decir que está consumiendo por encima de sus posibilidades. El país que claramente consumía demasiado eran los EEUU. Sus déficit gemelos lo dejan bastante claro. ¿Quién financiaba el déficit? Todos los países que atesoraban dólares y bonos norteamericanos.
Pero hay un detalle que se nos escapa a muchos (aunque no a todos) cuando pensamos que el déficit de un país es el superávit de otro, o de otros. Cuando la moneda de un país sirve de reserva de valor en todo el mundo, ese país puede financiar parte de su déficit con los ingresos del seignorage, esto es, emitiendo moneda que será guardada en los cofres de los bancos centrales de otros países sin demasiados efectos inflacionarios.
Pero eso requiere ser equilibrado, prudente y no exagerar aprovechándose de esa ventaja, porque al exagerar se arruina lo único que hace que una moneda tenga valor, la confianza. El dólar era un activo de valor porque la política monetaria de la FED era responsable. Si ésta deja de serlo –y esa es mi impresión sobre la política monetaria actual– no hay Banco Central de ningún país, por más emergente que sea, que quiera guardar un activo que se deprecia.
¿Qué puede pasar, entonces? El dólar se deprecia, los norteamericanos son más pobres pero el resto del mundo (los que no tienen su moneda pegada al dólar) más rico. Los yanquis gastan menos, pero los otros pueden gastar más. Caen las importaciones norteamericanas, pero aumentan sus exportaciones. Al fin de cuentas es el país con la economía más dinámica del mundo y tendría que poder reaccionar. El ingreso norteamericano se mantiene. A la larga, todo vuelve al equilibrio, quizás hasta uno mejor que el actual, donde los norteamericanos, relativamente más pobres que antes, gastan un poco menos como proporción del gasto mundial.
Mientras tanto, a mí me cuesta entender a los que insisten en que el BCE tendría que bajar la tasa de referencia. Justo antes de la crisis financiera, la idea del BCE era subir las tasas, no bajarlas. Los que están pagando hipotecas ya descontaban el aumento y se empezaban a ajustar los cinturones, cuando pasó lo que pasó en los EE.UU. y las tasas quedaron como estaban. Si uno considera que la política monetaria del BCE estaba siendo un poco laxa hasta el momento y que la inflación venía en aumento, ese ajuste esperado que no llegó nunca implica que la política monetaria sigue siendo si no expansiva por lo menos neutral. Y así, el ingreso disponible de los propietarios no se ve afectado demasiado.
En cuanto a la Argentina, cuando pasan cosas como éstas uno desearía que la política económica se hiciera más seriamente. El país tuvo 5 años de bonanza y en ese tiempo no se hizo ninguna reforma estructural de relevancia. La estructura de impuestos y beneficios sigue necesitando una reforma, el mercado de trabajo, otro tanto. Además, a la política fiscal le siguen faltando los estabilizadores automáticos por el lado del gasto de los que hablábamos por aquí. En caso de que sí hubiera crisis y de que sí llegara a la Argentina –y eso, hoy por hoy, no lo sabe nadie– el país sigue tan vulnerable como siempre. Como de costumbre, la crisis le pegará más duro a las clases más desamparadas; todavía no se hizo gran cosa para protegerlas de las inclemencias económicas. Y eso, por ahora, no parece estar en la agenda de nadie.
En otro orden de cosas, este blog pasó hoy las 50.000 visitas. Querría haber podido ilustrarlo con una fotito del evento, pero algún visitante se me coló, a las 7.36 de la mañana, entre la visita
y la
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martes, 29 de enero de 2008
Y dale con Pernía...., que otra cosa puedo hacer.....

Y sí, no queda otra que seguir pensando y posteando sobre la crisis en USA. El otro día le decía a Ana C. que estaba monotemático, pero como dice G.C. "que otra cosa puedo hacer".
Vieron esta noticia. Me interesa este par de frases. "...el porcentaje de inversores que descuentan una baja de medio punto se elevó más de un 10% desde los niveles del viernes llegando a 85% y ya nadie espera que no haya una reducción"
Y...“Al modificarse las probabilidades de una potencial reducción de tasas por parte de la Reserva la tranquilidad apareció en los mercados”, señaló Antonio Cejuela, director de Puente Hnos. Con Ana C. tenemos una interminable discusión sobre la independencia de los central bankers, parece que para algunos que no son pocos, independencia es sinónimo de previsibilidad. Bueno algo parecido decían Persson y Tabellini, no?
Sin olvidar la bajada del título "LOS INVERSORES SIGUEN PRESIONANDO A LA FED Y PONIENDO A PRUEBA A BERNANKE"
Hace unos días uno de mis amigos anónimos me trataba de ignorante por insinuar que el mercado presionaba por la salida de Bernanke si éste seguía con su política antiinflacionaria de no bajar la tasa. Eso si, sigo esperando que me cuente la explicación que él y sus jocosos compañeros de oficina le encontraron a la inesperada decisión del tío Ben.
Claro que como aprendimos por estas tierras desde el 83, ahora las presiones no se hacen más a través de las botas sino que hay mecanismos mucho más sútiles, elegantes e institucionalizados.
Si como pasó la otra semana, a las pocas hora que escribí el post Bernanke bajó la tasa 0.75, hoy la FED la vuelve a bajar por lo menos 0.5, estaremos ante un nuevo caso de aquel fenómeno que nos seducía cuando estudiabamos RatEx, "la profecía autocumplida".
Pero en mi barrio, si vemos un animal blanco con manchas negras, cuatro patas, que da leche y dice mu, tenemos muy claro frente a que bichito de dios estamos.
domingo, 27 de enero de 2008
Un pánico que nació de la desregulación

El gran Paul A. Samuelson lo viene repitiendo hace mucho. Hoy en el iEco de Clarín publicaron la versión traducida de esta nota.
El otro día hablabamos de reagonomics, parece que el gran P.A.S. piensa parecido.
Crisis en E.E.U.U., un picadito

No se pierdan este análisis de Paul Krugman sobre el paquete de Bush.

Vieron las increíbles las declaraciones de Strauss-Kahn, capo del FMI? Ahora recomiendan que los paises olviden la prudencia fiscal y ceben sus economías con mayores deficits fiscales. Los tiempos han cambiado.
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jueves, 24 de enero de 2008
Crisis Financiera, Crecimiento y Politica Fiscal

Hace un par de semanas uno de nuestros amigos comentaristas nos dejó una consulta sobre la propuesta del Fair Tax del precandidato republicano Huckabee. Básicamente la idea es reemplazar todo el sistema impositivo yanqui por un único impuesto a las ventas. Simple y claro.
Como bien dicen sus propulsores esta idea avanza y supera a la del Flat Tax que Steve Forbes propuso cuando fue candidato independiente a la Casa Blanca. En la literatura al Flat Tax tambien se lo conoce como Hall-Rabushka tax.
Ambos F.Taxes se caracterizan por gravar básicamente el consumo, el flat tax grava los ingresos dedicados al consumo y el fair tax grava directamente las ventas o el consumo. Es decir que en ambos casos el ahorro no tributa.
Desde la época de J.S.Mill los tributaristas se dividen entre aquellos que desean gravar todo el ingreso y quienes proponen no gravar el ahorro ya que de esta forma se incentiva la inversión y el crecimiento.
Como mencioné hace poco la crisis financiera actual se explica en parte por la abundancia de liquidez y la ausencia de regulaciones adecuadas, por lo menos eso dicen en el Financial Times.
La forma en que uno decide aplicar una política fiscal expansiva parece no ser neutral. Es lógico pensar que si se bajan impuestos a quienes poseen una mayor capacidad de ahorro, estos ahorrarán más. Pero claro hoy las mejores alternativas de inversión no siempre son actividades productivas y ahí creo que empiezan los problemas. En cambio, si la expansión es provocada mediante una politica de gasto redistributiva o una baja de impuestos a los sectores medios y bajos con mayor propensión a consumir el impacto sobre la demanda agregada es más directo y profundo. Por aquí Paul Krugman lo explica mejor.
En estos días me estoy preguntando si la crisis financiera actual no es un caso en contra de aquellos que siguiendo la saga de las reaganomics proponen bajar los impuestos al ahorro para incentivar una mayor inversión y un mayor crecimiento.
¿Ustedes que opinan?
martes, 22 de enero de 2008
La Teoría de los Dos Demonios: versión yanqui
Ayer me la agarré con G.W.Bush. Hoy después de leer esta noticia estoy cambiando de opinión.
Por la radio repiten, "el mercado no les cree ni a Bush ni Bernanke y no ven con buenos ojos el paquete fiscal". El MERCADO pide una mayor baja de tasas. La nota dice que los más ambiciosos esperan una baja de 100 puntos básicos, que llevaría la tasa a 3.25%.
Algunos se quejan del conservadurismo de Bush y su intención de no volver a caer en la trampa del Riesgo Moral(Comportamiento Oportunista, gracias anónimo).
Es evidente que atrás del escepticismo del mercado hay un tema redistributivo. El impacto sobre la demanda agregada del paquete fiscal es distinto al de una nueva rebaja de la tasa. En este último caso, el mercado reaccionaría mejor pero dudo que su impacto sobre el PBI sea superior al del paquete fiscal.
La prioridad de Bush parece ser evitar la recesión por sobre resolver la crisis financiera y en ese caso creo que la solución fiscal es más adecuada. Claro que habría que esperar conocer la letra chica del paquete para saber si los beneficios serán para la clase media o sólo para los ricos y famosos. No olvidemos que parte de la líquidez se explica por la reformas tributarias pro ricos que ya aplicó G.W.B.
También se me ocurre interesante como observador ver si el mercado le logra torcer el brazo a Bush y éste entrega la cabeza de Bernanke.
Por la radio repiten, "el mercado no les cree ni a Bush ni Bernanke y no ven con buenos ojos el paquete fiscal". El MERCADO pide una mayor baja de tasas. La nota dice que los más ambiciosos esperan una baja de 100 puntos básicos, que llevaría la tasa a 3.25%.
Algunos se quejan del conservadurismo de Bush y su intención de no volver a caer en la trampa del Riesgo Moral(Comportamiento Oportunista, gracias anónimo).
Es evidente que atrás del escepticismo del mercado hay un tema redistributivo. El impacto sobre la demanda agregada del paquete fiscal es distinto al de una nueva rebaja de la tasa. En este último caso, el mercado reaccionaría mejor pero dudo que su impacto sobre el PBI sea superior al del paquete fiscal.
La prioridad de Bush parece ser evitar la recesión por sobre resolver la crisis financiera y en ese caso creo que la solución fiscal es más adecuada. Claro que habría que esperar conocer la letra chica del paquete para saber si los beneficios serán para la clase media o sólo para los ricos y famosos. No olvidemos que parte de la líquidez se explica por la reformas tributarias pro ricos que ya aplicó G.W.B.
También se me ocurre interesante como observador ver si el mercado le logra torcer el brazo a Bush y éste entrega la cabeza de Bernanke.
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sábado, 19 de enero de 2008
Si no regulás... al final lo pagás

Y si, al final Bush tuvo que abrir la billetera. Aunque claro no la suya, que la abre para invertir en nuestra agua, sino la de los plomeros y albañiles yanquis.
Como dice el gran Paul Krugman, y desde acá venimos repitiendo hace tiempo, "el pecado fue no hacer una supervisión adulta de los mercados financieros".
Las pérdidas subprime ya suman u$s 100.000 millones y la inyección de fondos de la FED ya supera los u$s 1.000 millones.
Ahora los economistas yanquis debaten si la politica fiscal expansiva debe instrumentarse via baja de impuestos, suba del gasto o un mix. Interesante notar que Joel Slemrod dice que la rebaja de impuestos post crisis del 11/9 no fue muy efectiva.
Recordemos que si fue efectiva en concentrar aún más el reparto de la torta entre los yanquis.
¿Será esto una prueba más de que las políticas fiscales redistributivas tienen mayores efectos expansivos?.
No tenemos que perder de vista que lamentablemente EE.UU. ha venido implementando la politica fiscal expansiva por excelencia, el brutal incremento de los gastos militares debido a la guerra de Irak. Recordemos que el PBI yanqui recupera sus niveles pre crisis del 30, recién luego de su entrada en en la Segunda Guerra Mundial.
Si miramos un poco lo acontecido desde la crisis del 2001, vemos que las medidas tomadas para impulsar la economía siempre tuvieron un claro sesgo, rebaja de impuestos a los más ricos, baja de la tasa de interes cuyo principal efecto fue impulsar burbujas de activos financieros. A la vez que se recortaron los gastos sociales para frenar un poco el enorme deficit fiscal.
A costa de repetirme volveré a insistir sobre el mismo tema, la falta de regulación de los mercados financieros al final se paga.
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