Tengo en mis manos el nro. 284 de la revista
Prensa Económica, en sus páginas 144-146 encuentro una nota con el título
Cambios profundos en la estructura tributaria. La nota está firmada, pero como yo uso un nick no me parece
fair play citar al autor real de la nota.
En la web de la revista aún no esta colgada la nota, por eso les voy a transcribir algunos párrafos y mis comentarios.
"La tasa máxima de Ganancias es de un 35%, mucho mayor que el promedio de América Latina que es del 28,5%".Supongo que habla del impuesto a las personas, ya dijimos por algún lado que la tasa es menor al promedio de los países miembros de la OCDE. Además de que hay un claro problema de evasión cuando comparamos el ratio de recaudación del IGPF/PBI con los países de la OCDE.
Si en cambio la referencia es al impuesto a las sociedades, es cierto que en Chile la tasa es del 15% y la recomendación sería una tasa diferencial para la reinversión de utilidades como hace un tiempo que pregona el prof. Marcelo Lascano.
Sí, es cierto que la no aplicación del ajuste por inflación genera fuertes distorsiones.
Digamos claramente que la tendencia internacional es a la baja en el IGPJ y a la suba del IGPF.
"Impuesto a los bienes personales; acaso deberíamos retornar al añorado impuesto sobre el patrimonio neto, que contemplaba en su estructura todas las bondades que destacamos hoy no rigen"
Es cierto que la doctrina recomienda un impuesto sobre patrimonio neto y no sobre los activos, para contemplar las deudas del contribuyente. Pero dada la difusión de la contabilidad creativa, es muy difícil controlar y fiscalizar un impuesto al patrimonio neto.
"Impuesto al valor agregado:... También resulta indispensable reducir drásticamente la actual alícuota del 21%"
Si reducimos la alícuota del IVA, la de ganancias, eliminamos bienes personales, retenciones e impuesto al cheque... ¿con qué financiamos el presupuesto?
La doctrina también dice que cuando se propone una reforma tributaria se deben calibrar las modificaciones de forma tal que la recaudación se mantenga constante, sino lo que estamos haciendo es bajar el gasto público y achicar el Estado de manera indirecta.
La lectura de los documentos de la
Tax Division de la OECD nos traen más luz sobre el opaco problema del sistema tributario argentino, su estructura no difiere mucho de las
best practices, con la excepción de las retenciones y el impuesto al cheque, que cada vez tienen menos peso relativo.
Es decir, que el problema es la EVASIÓN. Como en otros campos de las políticas públicas argentinas la solución tiene 7 letras: GESTIÓN.