jueves, 19 de julio de 2007

El caso del INDEC: Nadando contra la corriente

La ventaja que tiene firmar con seudónimo es que mientras dure el juego del anonimato, uno se puede dar el lujo de escribir lo que piensa sin preocuparse por ser políticamente incorrecto.

Ayer charlaba con un amigo sobre el problema del INDEC, y me cebé un poco. Hoy, como es costumbre los diarios anticipan el número exacto que se anunciará del EMI. Y me decidí a escribir este post contrera y cuasi oficialista.

Es cierto que la política de Moreno y Paglieri (bendecida por K?) de dibujar el IPC es indefendible. Todo el mundo está de acuerdo, la blogsfera está inundada de post sobre el tema así prefiero no abundar en este tema. Sólo diré que tengo claros los costos del Moreno style pero aún no entiendo por donde pasan los beneficios. El IPC es sólo un dato que seguimos los economistas. Citando a Artemio "es chiquitaje", "el pueblo llano" nunca le dió bola al INDEC ni al IPC y sufre la inflación en el supermercado o el almacén y la mide muy fácilmente: sueldo contra llenado del changuito.

El punto que quiero hacer es que estoy harto de leer y escuchar hablar del INDEC como si fuera la última reserva moral de occidente. En el INDEC hay gente con pelusa en el ombligo, como en todos lados. Hay brillantes profesionales y de los otros, sino que alguien me explique este juego rídiculo que los diarios te cuentan con lujo de detalles los anuncios que se harán 12 o 16 horas después del cierre de las ediciones? Say no more.

Un Musgrave de jueves con ganas de ganarse enemigos.

miércoles, 18 de julio de 2007

El sexo de los ángeles

No hay duda de que los economistas norteamericanos son los mejores que hay, y encima éste es uno de mis preferidos. Pero a veces me da la impresión de que tendrían que salir a darse una recorridita por el mundo, para ver cómo funciona en otros lados.

Parece que en Francia se reducirán las contribuciones sociales y, para que el presupuesto no haga agua, aumentan el IVA. Entonces se arma toda una discusión sobre como afecta eso la decisión entre trabajo y ocio, las decisiones sobre el ahorro, la distribución del ingreso y el desequilibrio macro en el corto plazo.

No voy a decir que nada de eso sea relevante pero hasta donde llegué en la discusión, aunque ahora probablemente sí, nadie había dicho nada sobre lo obvio; esa medida se toma para bajar los costos laborales de las empresas, unos de los más altos de la UE. Estos costos, junto con la restrictiva legislación de protección al empleo francesa, son uno de los impedimentos para la creación de empleo y una de las causas de la segmentación del mercado de trabajo en Francia.


Y como de eso se trata, de crear empleo y hacer disminuir el desempleo, hay que bajar las contribuciones sociales. Como tampoco se trata de hacer desaparecer al Estado Benefactor de La France, se suben los impuestos indirectos. Yo hubiera elegido repartir el aumento entre los impuestos indirectos y los directos, más para el lado de estos últimos, pero bueno, el gobierno de Sarkozy también tiene su agenda y esta reforma es un buen paso en la dirección del Estado Benefactor que mejor funciona. ¿La Royal hubiera hecho lo mismo?


En todo caso, es ilustrativo verlo. Y ver dónde se encuentran Dinamarca y Francia en las dos curvas.

¿Recomendación para la Argentina? Lo mismo: reducir las cargas sociales y reemplazarlas por una serie de impuestos más o menos en la línea del artículo con el que nos iluminó Lindahl.

Estado de bienestar en Argentina?

Ayer, decíamos que los países que armaron un estado de bienestar más grande durante el siglo XX no crecieron menos. El político sagaz dice: "ja, puedo reducir la desigualdad y la pobreza, cobrarle impuestos a los ricos, mejorar la educación y la salud, y encima crecer? Dónde firmo."

No tan rápido.

Dijimos que para que esto sea el caso, hay que cobrar impuestos a las ganancias personales y al consumo y no tanto a las empresas. Por el lado del gasto, los programas tienen que ser eficientes, más bien universales, y no desincentivar el trabajo.

Se puede, pero llevará tiempo. Hoy Argentina recauda 1,52% del PBI (mirá el Cuadro 17) por ganancias personales, contra casi 9% promedio en la OECD y más de 25% en Dinamarca. Esta diferencia se explica por tres causas: la distribución del ingreso es más desigual acá, la informalidad es mayor y la base del impuesto es menor.

Empecemos por la última: acá las rentas financieras, las ganancias de capital (valorización de activos) y los dividendos no pagan impuestos, en la OECD en general si. Además, el mínimo no imponible del impuesto es alto relativo al ingreso promedio comparado con la OECD. Acá apenas 7% de la población económicamente activa gana lo suficiente para pagar ganancias (ponele que este número esté subestimado porque la EPH subestima ingresos, igual poca gente paga ganancias (763,000 en 2003 contra una PEA de 16 millones, apenas el 4,7%). En EEUU, la PEA es de 153 millones y pagan ganancias aprox. 90 millones, casi 60%.

La informalidad es mayor, con lo cual menos gente tiene ganancias declaradas, achicando más la base. Según Artemio, 43,1% de los trabajadores están en negro. En los países ricos de la OECD, menos del 5%.

Por último, hablemos de la distribución. En Argentina, la distribución del ingreso se parece más a una Chi-cuadrada que a una normal. Es decir, hay muchos pobres, poca clase media y pocos ricos. Otra forma de decir lo mismo es que los ingresos de la clase media se parecen más a los ingresos de los ricos que a los de los pobres. Característica común en toda América Latina, a la cual nos parecemos cada vez más. Sin una distribución más equitativa, será más difícil recaudar ganancias.

Entonces, qué hacer? La informalidad hay que combatirla, y la tecnología está de nuestro lado. Cuanto más se difunda el comercio electrónico y las tarjetas de crédito, más difícil va a ser evadir. (yo estuve cuatro meses en EEUU, y creo que saqué efectivo de un cajero automático dos veces nomás. todo se paga con tarjeta).

También necesitamos una reforma tributaria que grave las rentas financieras y exima las ganancias reinvertidas de las empresas. A mi me gusta el sistema dual de los escandinavos, que grava las rentas financieras con una tasa fija y los ingresos laborales con una tasa progresiva porque desincentiva menos la inversión. También me gusta el flat tax, siempre y cuando haya una deducción que lo haga progresivo en la tasa media. Y como dice Musgrave, habrá que subir un poco la tasa de ganancias para recaudar más, y poder así mejorar de a poco la distribución del ingreso.

Y desde ya, si no mejoramos la eficiencia del gasto, va a ser difícil sostener esto.

Bueno, un post largo, pero el tema lo amerita. Va a llevar tiempo armar un estado de bienestar que permita una sociedad más justa, pero si no empezamos, nunca va a llegar.

Say no more


martes, 17 de julio de 2007

Las fronteras difusas del Estado

Rollo nos manda a los blogs de nuestros diputados, y ahí encontramos esta perlita.

El Diputado Carlos Guzzo quiere prohibir la instalación de cajeros automáticos en los lugares donde se apuesta. Se ve que leyó a David Laibson , y está preocupado por el cortoplacismo de las preferencias de los apostadores. Digo, en el corto plazo el tipo está dispuesto a jugarse toda la guita, y si tiene el cajero cerca, lo hace. Si el cajero está lejos, entonces de pronto la piensa y resiste.

La pregunta profunda es, ¿cuánto intervencionismo estatal queremos? Digo, porque con este argumento se podría justificar, por ejemplo, una prohibición a la comida chatarra, que nos tienta en el corto plazo por ser rrrrrrica, pero a la larga nos mata (por ahora, se propuso un impuesto nomás).

Para mi en este caso se justifica, porque el juego compulsivo parece que es una enfermedad, pero el liberal (igualitario, pero liberal) que llevo adentro se retuerce...

El estado de bienestar no cuesta nada

Peter Lindert escribió un excelente libro (también hay un paper que resume la evidencia) en el que muestra que los países que armaron un estado de bienestar (básicamente, más impuestos y gasto como porcentaje del PBI) no crecieron menos.

Tiemblan Jorge Avila y los demás economistas libertarios que argumentan que más estado es siempre malo para la economía? Y, un poco si. Veamos.

Lindert muestra que los países con Estado más grande cobran impuestos que castigan menos el crecimiento. A saber, gravan más el consumo y el ingreso laboral y menos al capital. A la vez, tienen programas de gasto que generan menos desincentivos. En particular, tienden a tener más beneficios universales, que por definición, no se pierden cuando uno empieza a trabajar. Por último, los programas de bienestar generan beneficios al crecimiento (ej: más capital humano).

Entonces, aunque ceteris paribus, más impuestos bajarían el crecimiento, ese ceteris paribus no parece haber existido en la experiencia histórica. Es decir, hay efectos de equilibrio general que hacen que los Estados más grandes sean también más eficientes. La política importa, y mucho.

La pregunta del millón es qué podemos aprender los países en desarrollo. Continuará...

lunes, 16 de julio de 2007

Nos falta mucho para ser Dinamarca

Hace unos días les contaba como R. Boyer explicaba el milagro danés. Uno de sus puntos era que la tasa de sindicalización superaba el 80%. También contaba que es muy común que un sindicalista llegue a ocupar altos cargos como ministro o secretario de estado, por ej.

Hace más tiempo, en algún blog amigo conté como en el subte suelo escuchar comentarios del tipo, "estos vagos (los empleados del subte) ganan más que un profesional". A estos dichos suelo pensar claro, están sindicalizados.

Ayer, abro la sección económica de La Nación y me encuentro con tres notas donde le dan duro a Moyano. Yo no me voy a poner a defender al Hugo. Pero es cierto que si los trabajadores se quieren pasar a sus sindicato, tan mal dirigente sindical no debe ser.

Sólo dos comentarios, la empleada doméstica de una amiga, dejó de trabajar porque el esposo, colectivero ya gana lo suficiente como para que a ella no le convenga salir a trabajar de servicio doméstico.

Está claro que este tipo de notas lo que logran es que la clase media, como mis compañeros de viaje en subte, odien a los sindicalistas.

Hace un par de días charlabamos acá y acá, sobre la posibilidad de una socialdemocracia a la europea en Argentina, y una clave era la coalición clase media y sindicatos. Estas notas no ayudan.

Juegos automáticos

A los que nos gusta que el Estado tenga un rol en la economía, nos gusta también que la política fiscal sea contracíclica. Que gaste en épocas de vacas flacas y consolide en los buenos tiempos, como en la Biblia, lo que no siempre suele ser el caso en nuestro país, sino todo lo contrario.

Pero nadie le cuenta al Estado cuándo, exactamente, los tiempos son malos o buenos y tampoco es tan fácil coordinar la política fiscal con el ciclo.

Por eso también nos gustan los estabilizadores automáticos, componentes del gasto o de los ingresos que reaccionan automáticamente ante las veleidades de los animal spirits y que al mismo tiempo evitan las discrecionalidades de los ciclos políticos. Los estabilizadores automáticos estimulan la economía en épocas de recesión y la enfrían en épocas de recalentamiento y para que funcionen bien, tienen que tener espacio para jugar.

Por el lado de los ingresos, un ejemplo de estabilizador son los impuestos a los ingresos, por el lado del gasto, el ejemplo típico es el seguro de desempleo. Viendo la estructura de ingresos y de gastos vemos que de ésos hay muy pocos en América Latina. Sobre todo por el lado del gasto, la falta de estabilizadores automáticos es llamativa; los mecanismos de protección social son muy débiles.

Y por eso nos parece deseable que aumente la participación del Estado en la economía. Aunque parezca contradictorio, esa mayor participación suavizaría el efecto a veces demasiado poderoso de la política fiscal en nuestros países que exacerba el ciclo en lugar de moderarlo. Y por eso también nos parece que en el diseño de una estructura tributaria uno de los factores a considerar es la capacidad de un impuesto determinado de funcionar bien como estabilizador automático.

Y después, a dejar que jueguen solos.

domingo, 15 de julio de 2007

Macri va a robar...

... y no lo vamos a poder agarrar.

Al menos, eso predice este paper de Rafael di Tella y Federico Weinschelbaum. El argumento es simple: para detectar corrupción, lo más fácil es observar cambios drásticos en los niveles de consumo. Entonces, es más fácil descubrir cambios en el consumo de los (ex-) pobres.

Digamos, si te mudás de la Villa 31 a Barrio Parque te pescan enseguida. Si enchapás tu Ferrari en oro, menos.

Encima, ahora hay inflación, con lo cual detectar el curro es más difícil todavía.

sábado, 14 de julio de 2007

El boom de la Electrónica

Viernes a las 19.30 me subo al subte, abró La Razón y leo "Electrodomésticos: se da la mayor demanda de los últimos 20 años". Primero pienso que buena noticia, no?. Pero después, vuelvo a pensar que el ticket de esta pc que compré en Carrefour me dice que pagué un IVA del 10,5%. (algunos lectores pensarán otra vez sopa, y sí, para mí la constancia es una virtud) Insisto en Argentina los productos electrodomésticosy electrónicos importados que no compitan con producción nacional pagan sólo 10,5% de IVA.
Acá, charlabamos con Jorge, Tavos y Lindahl de las posibildades y restricciones para seguir creciendo a tasas chinas. Jorge ponía como ejemplo a Korea, Lindahl tenía dudas por el frente fiscal. No puedo olvidarme que hace un par de años unos fucionarios del gobierno koreano explicaban en la facu que parte del financiamiento del milagro koreano surgían de impuestos específicos altos a lo que ellos consideraban bienes suntuarios.
En la nota de La Razón leo "Se puede decir que éste es el año del LCD" y vuelvo a pensar en los amigos koreanos. No se que impacto fiscal puede tener un IVA del 21% sobre los plasmas y LCDs, pero como dijo Ana C. en su presentación, cobrar impuestos no es tarea fácil. Y yo me acuerdo como nos enseñaban a ahorrar cuando eramos chicos, moneda por moneda.

Manuel, dónde estás?


Me acabo de enterar
Primero Florencia, ahora él. Ella era estudiante de la facu, Manuel fue alumno mío.

Cualquier dato acerca del paradero de Manuel Korn se solicita informarlo a la Delegación de Búsqueda de Personas de la Policía Federal (4370-5903) o a la Red Solidaria (4795-7330).
Amigos, por favor difundan esto. Gracias

Presentación

Y acá estoy, dándome un gusto y bien honrada por la compañía, contenta de participar en un blog que trata sobre uno de mis temas preferidos.

Siempre creí que uno de los problemas de Argentina es esa especie de dicotomía que tenemos entre lo que esperamos de la sociedad y lo que estamos dispuestos a sacrificar por ella. Y que esa dicotomía termina reflejándose en el historial deficitario, en las hiperinflaciones y la volatilidad.

A riesgo de decir una perogrullada, los déficit aparecen porque se gasta demasiado o porque se cobra poco y, para mí, el problema está en la segunda parte de la ecuación, de lo contrario no habría tantas demandas insatisfechas en educación, en salud, en infraestructura.

Pero cobrar impuestos no es fácil y no está exento de riesgos. Lo que se gana por un lado se pierde por otro y por eso es un área tan fascinante; diseñar un sistema impositivo es jugar con todos los bloquecitos de la ciencia que nos entretiene al mismo tiempo y por eso nos gusta tanto.

viernes, 13 de julio de 2007

Somos todos editores

Brad de Long dice acá que gracias a internet, todos podemos ser editores de nuestra propia revista. Gratis.

Claro, vas juntando durante la semana los artículos y posts más interesantes, y publicás los links.

La clave está en quién es el editor, y cuánto esfuerzo le pone a buscar los mejores artículos.

Economista argentino experto en finanzas públicas con ganas de hacer esto se busca. Sería un trabajo semanal, cuya única remuneración sería el placer de leer los artículos y la ¿gloria? de publicar en este blog. Mandá tu CV en quechua, carta de recomendación de madre, padre o tutor y tu capítulo favorito de los Simpsons a richard_y_erik (arroba) yahoo.com


Por qué Lindahl?

Una de las decisiones más importantes que cada sociedad tiene que tomar es cuánto invertir en proveer bienes públicos. Ah, y un detalle: quién lo paga. Para tomar esta decisión, un gobierno debería conocer las preferencias individuales de cada persona y los costos relativos de los bienes públicos y privados. (en la jerga técnica, las tasas marginales de sustitución y de transformación entre bienes públicos y privados). Tener toda esa información es imposible.

Erik Lindahl propuso una solución ingeniosa que no funciona. Preguntale a cada uno cuánto estaría dispuesto a pagar si se proveyera la cantidad X de bien público. Con esa información, tendríamos la curva de demanda de bien público de cada persona, y se podría encontrar la cantidad de bien público que además se puede financiar con los aportes de cada persona.

No funciona porque como somos todos vivos, cada uno quiere que haya mucho bien público pagado por los demás, entonces la estrategia individual cuando nos preguntan cuánto queremos poner es decir algo asi como "nooooooo, hermano, y yo para qué quiero tanta policía? si yo no salgo nunca, y además soy bien machito!" El resultado: poco bien público y pocos impuestos.

Me gusta entonces porque se dedicó a contestar una pregunta fundamental para nuestra vida en sociedad y porque su propuesta es optimista respecto de la naturaleza humana, algo que a mi me cuesta más.

Reforma Tributaria, SI. Superpoders, NO.

Hoy leía El Cronista de ayer, y encontré una importante noticia que pasó desapercibida, no tengo acceso al Cronista online, (se aceptan password) así que tipeo el encabezado.

"La Cámara declaró la inconstitucionalidad de un decreto que anulaba una exención a la venta de acciones, en virtud de las delegaciones legislativas de la ley de superpoderes"
"Un reciente fallo de Cámara (Boiteaux, 12/4/07) declaró inconstitucional al decreto 493/01 que entre numerosas modificaciones impositivas, gravó en el impuesto a las ganancias las ventas de acciones sin cotización pública por parte de personas físicas y sociedades off-shore del exterior.
.....El Procurador del Tesoro tiene un criterio distinto al fallo y piensa que hay que ver caso por caso."


Según mis escasas nociones de derecho constitucional, la facultad legislativa sobre impuestos es indelegable. Quizás algún jurista bloggero nos ayude (no pude encontrar los links )

Para pensar no, a veces la forma importa tanto como el fondo. O mejor dicho, un poquito más de institucionalidad a veces no vendría mal, ¿no?