Gracias a uno de esos blogs buenos pero intermitentes, que se llama La Jactancia de los Intelectuales y está escrito por un joven (¿?) economista amante de la literatura, llegué a este artículo de Fanelli publicado en junio.
Desgraciadamente el artículo está en inglés y vaya uno a saber si existe en su versión castellana, pero empieza por una revisión de la situación económica y de las posibles soluciones, tal como se presentaba la historia a principios de junio: un boom de los precios de los bienes primarios que parecía interminable o, por lo menos, sostenible.
Lo mejor del artículo, sin embargo, está en la parte final. Fanelli concluye que dadas la situación, los problemas del momento y las medidas tomadas hasta ahí, el gobierno estaba haciendo todo al revés, justo lo contrario de lo que se necesitaría hacer, "lo mismo que haría un idiota", dice, o alguien totalmente irracional.
Pero entonces nos dice que, como economista, no puede nomás asumir que la gente actúe irracionalmente, y que como la política económica implementada hasta ahí no puede de ninguna manera verse como una política racional que maximice el impacto del, hoy ya histórico, shock positivo sobre el desarrollo, la mejor forma de volver a la racionalidad es asumir que ése no es el verdadero objetivo del gobierno. Y se le ocurre un objetivo que parece ser coherente con la situación: que el gobierno esté usando la mejora en los términos de intercambio para maximizar su propio poder político, algo a lo que Lindahl ya hizo referencia en alguna que otra ocasión.
(Lindahl, yo sé que hay ocasiones mejores que las que linkeé, pero ayúdeme a encontrarlas, este blog se está convirtiendo en un arcón sin fondo).
Fanelli sigue, diciendo que en épocas de shocks se crea y se destruye riqueza y se crean y se destruyen derechos de propiedad. Llegar a un nuevo consenso con respecto a la distribución de esa riqueza y a la nueva estructura de esos derechos de propiedad, y donde además se maximice el bienestar y no se pongan en peligro los incentivos económicos necesarios para el desarrollo del país depende del equilibrio entre los actores políticos y también de la calidad de las instituciones. El problema, entonces, es político y la conclusión es maravillosa: cuanto menores sean la ambición y la codicia políticas, mayor es la probabilidad de que todos se beneficien.
Hoy ya no sabemos si esa gran oportunidad de crecer de la que hablaba Fanelli sigue en pie, pero la conclusión sigue siendo igual o quizás hasta aún más válida, cuanto menor sea la codicia política, mayor será la probabilidad de que los que más lo necesitan no sean los que más pierdan.
En este blog pretendemos compartir con ustedes nuestros pensamientos sobre finanzas públicas, economía política, politica económica y politica, aclarando como principio que las delimitaciones entre las mencionadas ramas del conocimiento no serán respetadas.
Mostrando las entradas con la etiqueta Economía política. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economía política. Mostrar todas las entradas
martes, 7 de octubre de 2008
viernes, 28 de diciembre de 2007
Economía política del aumento del ABL: Mentiras Electorales y Bocinazos

Ustedes saben que por acá defendemos y apoyamos el aumento del ABL.
Si vemos que entre sus detractores está la camara inmobiliaria, podemos decir que vamos bien.
Como decíamos hace tiempo el problema es mentir tan burdamente en las campañas electorales. Todos los candidatos a jefe de gobierno repetían "vamos a hacer escuelas y obras públicas pero no vamos a aumentar los impuestos". Y bueh, uno ganó y ahora tiene que comerse el sapo.
Es ley no escrita de la política que si vos te mandás una como ésta, la oposición no te la va a dejar pasar gratis y eso es lo que esta haciendo el kirchnerismo porteño.
Ahora avisenle a los amigos que sean un poco más sofisticados en sus críticas. "El aumento tuvo un claro objetivo de buscar una mayor recaudación". Y para que otra cosa vamos a aumentar la valuación fiscal sino es para recaudar más?.
Anunciaron un bocinazo para el mediodía, espero ansioso leer mañana las crónicas periodisticas, donde se escucharan más fuerte las bocinas, en barrio norte, en palermo, en recoleta, en flores, en lugano, en pompeya?. El criador o Rollo harán una regresión entre el ranking de bocinazos y los votos que sacó Macri abiertos por barrios?
Acabo de escuchar por radio a Diego Santilli repetir los dichos de Maurizio, "No hay vuelta a atrás con el ABL"
En el 2009, sus votantes se acordarán de como hicieron sonar sus bocinas este mediodía?
Veremos.
Labels:
ABL,
Economía política,
impuestos,
Macri,
Musgrave
miércoles, 21 de noviembre de 2007
¿Qué es un ministro?
A raíz de éste post sobre Martín Lousteau, varios comentaristas dijeron que los ministros son secretarios del presidente, y están a su servicio.
Legalmente tienen razón, pero en la práctica no siempre. Muchas veces los ministros tienen poder propio, porque son parte de un armado político, una repartija de poder entre facciones o partidos o un acuerdo con un grupo de interés. Piensen por ejemplo en Alfonsín pactando con los sindicatos y poniendo a Carlos Alderete, sindicalista, como ministro de trabajo. No creo que Alderete se presentara diciendo "hola, soy Carlos y estoy a las órdenes del presidente Alfonsín".
El Criador seguramente les podrá pasar alguna referencia mejor, pero miren por ejemplo ésto.
Legalmente tienen razón, pero en la práctica no siempre. Muchas veces los ministros tienen poder propio, porque son parte de un armado político, una repartija de poder entre facciones o partidos o un acuerdo con un grupo de interés. Piensen por ejemplo en Alfonsín pactando con los sindicatos y poniendo a Carlos Alderete, sindicalista, como ministro de trabajo. No creo que Alderete se presentara diciendo "hola, soy Carlos y estoy a las órdenes del presidente Alfonsín".
El Criador seguramente les podrá pasar alguna referencia mejor, pero miren por ejemplo ésto.
jueves, 4 de octubre de 2007
Economistas del Mundo
Gracias a Ulrich, otro de los blogueros santafesinos que andan subiéndole el nivel a la blogosfera argentina, nos enteramos que Paul Krugman tiene también blog. Con éste, ya tenemos a 4 de mis economistas preferidos enlazados en la sección Economistas del Mundo.
Ordenados de derecha a izquierda: Gary Becker, Greg Mankiw, Dani Rodrik y Paul Krugman. Nos falta Stiglitz, nomás, pero parece que Rodrik lo anda convenciendo. Ah, y el gran Amartya Sen!
Que todos ellos también tengan un blog nos hace sentir bastante insignificantes, si hay que decir la verdad, sobre todo porque Krugman va por la misma que nosotros. Pero uno no deja de maravillarse de las increíbles posibilidades de aprender que se crean a través de este medio. Así de fácil uno va, lee y puede seguir discusiones que hace 60 u 80 años sólo se podían dar en los claustros de cualquiera de los dos Cambridges, vedadas al resto de los mortales comunes y corrientes.
Así de fácil. Para los que sabemos leer y escribir en inglés. Esta es una de las benditas oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías pero que necesitan que haya algo detrás para poder aprovecharlas al máximo. Una escuela primaria y secundaria de buena calidad que les abra las puertas del mundo a las nuevas generaciones de argentinitos y las puertas del desarrollo y el bienestar a todos los demás.
Uf, no me pude aguantar y me mandé el discursito moralista.
Ordenados de derecha a izquierda: Gary Becker, Greg Mankiw, Dani Rodrik y Paul Krugman. Nos falta Stiglitz, nomás, pero parece que Rodrik lo anda convenciendo. Ah, y el gran Amartya Sen!
Que todos ellos también tengan un blog nos hace sentir bastante insignificantes, si hay que decir la verdad, sobre todo porque Krugman va por la misma que nosotros. Pero uno no deja de maravillarse de las increíbles posibilidades de aprender que se crean a través de este medio. Así de fácil uno va, lee y puede seguir discusiones que hace 60 u 80 años sólo se podían dar en los claustros de cualquiera de los dos Cambridges, vedadas al resto de los mortales comunes y corrientes.
Así de fácil. Para los que sabemos leer y escribir en inglés. Esta es una de las benditas oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías pero que necesitan que haya algo detrás para poder aprovecharlas al máximo. Una escuela primaria y secundaria de buena calidad que les abra las puertas del mundo a las nuevas generaciones de argentinitos y las puertas del desarrollo y el bienestar a todos los demás.
Uf, no me pude aguantar y me mandé el discursito moralista.
Labels:
Ana C.,
blogs,
Economía política,
Economistas,
educación
domingo, 5 de agosto de 2007
Los tres mundos del Primer Mundo
Gøsta Esping-Andersen es un profesor danés con nombre sueco que hasta donde yo sé daba clases en una universidad en Barcelona. Hace casi 20 años escribió un libro llamado The Three Worlds of Welfare Capitalism que hoy por hoy es citado por cuanto artículo, libro o tratado que se escriba sobre el Estado de Bienestar. Se dice que es el que más sabe sobre el tema en Europa, lo que considerando lo poco abundantes que son este tipo de construcciones en el resto del mundo no es poco decir.
En el libro, Esping-Andersen describe tres regímenes de Estado de Bienestar: el social-demócrata o universal, el conservador o corporativo y el liberal o residual. De más está decir que estos tres regímenes son tipos ideales y, definidos como están, no se encuentran en ningún país del mundo. Sin embargo, ejemplos cercanos son los países escandinavos del primero, Alemania o Bélgica del segundo y los Estados Unidos del tercero.
Según Esping-Andersen, la aparición del Estado de Bienestar dependió de la capacidad de la clase obrera de asociarse a otra clase social para asegurarse una parte en el bienestar económico de una sociedad capitalista. Así, se asocia primero a los campesinos y después a la clase media en los países escandinavos, consiguiendo un apoyo político generalizado al modelo de distribución. En las democracias continentales europeas intenta la misma alianza, pero aquí el resultado termina muy influenciado por los partidos demócrata-cristianos que le dan el tinte conservador. En los Estados Unidos, esta alianza de clases no se consigue y el resultado es un Estado de Bienestar minúsculo que sólo se ocupa de los más pobres y con el cual la clase media no se identifica para nada.
¿Cuáles son las principales características de los tres modelos?
En el primero, las prestaciones, sean éstas transferencias o servicios, tienen que ser de un nivel lo suficientemente alto para que sean aceptables para la clase media, son generalizadas o universales y no dependen del nivel de ingresos, sino de la pertenencia a la sociedad. Ejemplos de esto son las jubilaciones suecas, aunque supongo que ya las deben estar reformando, y el cuidado de infantes en Dinamarca. El ejemplo ideal de prestación universal sería el “salario ciudadano”, pero eso no existe en ningún lado, que yo sepa, aunque a lo mejor sería implementable en algún país árabe con excedente de renta petrolera y población joven. En este modelo, el Estado se ocupa casi como único oferente de actividades tales como la educación, la salud y el cuidado de los ancianos.
En el segundo, también son altas, pero dependen de la participación en el mercado de trabajo, por lo que termina habiendo una segmentación: los que están incluidos en el mercado de trabajo están cubiertos contra todo riesgo y con prestaciones bastante altas, los que no, reciben prestaciones básicas. Este es el caso de la salud en Alemania, donde los médicos venden dos servicios: uno, de mejor calidad, a los asegurados a través de los sindicatos, otro, un poco peor, a los que dependen de la salud pública. En este modelo los servicios no son de muy buena calidad y normalmente terminan en manos de las familias, de ahí el carácter conservador.
En el tercero, las prestaciones son básicas y se les dan solamente a los que las necesitan; hay que demostrar que uno realmente es pobre y que agotó todas las posibilidades antes de recibirlas, de ahí el caracter residual. El resto se deja en manos del mercado, donde la gente compra diferentes formas de seguros para cubrirse de contingencias tales como la muerte, el desempleo o la discapacidad y también todos los servicios, educación, salud, cuidado de niños, enfermos y ancianos.
Por último hay que decir que cada modelito se financia de forma distinta y que hay una especie de interacción entre la financiación, el modelo y su aceptación social, que cada modelo produce diferentes resultados en términos de distribución y de eficiencia, que la formación de un estado de bienestar está íntimamente relacionada con lo que pasa en el mercado de trabajo y que algunos modelos son más fáciles de reformar que otros. Pero a todas esas cosas dedicaremos otros posts. Sirva éste de introducción al tema.
En el libro, Esping-Andersen describe tres regímenes de Estado de Bienestar: el social-demócrata o universal, el conservador o corporativo y el liberal o residual. De más está decir que estos tres regímenes son tipos ideales y, definidos como están, no se encuentran en ningún país del mundo. Sin embargo, ejemplos cercanos son los países escandinavos del primero, Alemania o Bélgica del segundo y los Estados Unidos del tercero.
Según Esping-Andersen, la aparición del Estado de Bienestar dependió de la capacidad de la clase obrera de asociarse a otra clase social para asegurarse una parte en el bienestar económico de una sociedad capitalista. Así, se asocia primero a los campesinos y después a la clase media en los países escandinavos, consiguiendo un apoyo político generalizado al modelo de distribución. En las democracias continentales europeas intenta la misma alianza, pero aquí el resultado termina muy influenciado por los partidos demócrata-cristianos que le dan el tinte conservador. En los Estados Unidos, esta alianza de clases no se consigue y el resultado es un Estado de Bienestar minúsculo que sólo se ocupa de los más pobres y con el cual la clase media no se identifica para nada.
¿Cuáles son las principales características de los tres modelos?
En el primero, las prestaciones, sean éstas transferencias o servicios, tienen que ser de un nivel lo suficientemente alto para que sean aceptables para la clase media, son generalizadas o universales y no dependen del nivel de ingresos, sino de la pertenencia a la sociedad. Ejemplos de esto son las jubilaciones suecas, aunque supongo que ya las deben estar reformando, y el cuidado de infantes en Dinamarca. El ejemplo ideal de prestación universal sería el “salario ciudadano”, pero eso no existe en ningún lado, que yo sepa, aunque a lo mejor sería implementable en algún país árabe con excedente de renta petrolera y población joven. En este modelo, el Estado se ocupa casi como único oferente de actividades tales como la educación, la salud y el cuidado de los ancianos.
En el segundo, también son altas, pero dependen de la participación en el mercado de trabajo, por lo que termina habiendo una segmentación: los que están incluidos en el mercado de trabajo están cubiertos contra todo riesgo y con prestaciones bastante altas, los que no, reciben prestaciones básicas. Este es el caso de la salud en Alemania, donde los médicos venden dos servicios: uno, de mejor calidad, a los asegurados a través de los sindicatos, otro, un poco peor, a los que dependen de la salud pública. En este modelo los servicios no son de muy buena calidad y normalmente terminan en manos de las familias, de ahí el carácter conservador.
En el tercero, las prestaciones son básicas y se les dan solamente a los que las necesitan; hay que demostrar que uno realmente es pobre y que agotó todas las posibilidades antes de recibirlas, de ahí el caracter residual. El resto se deja en manos del mercado, donde la gente compra diferentes formas de seguros para cubrirse de contingencias tales como la muerte, el desempleo o la discapacidad y también todos los servicios, educación, salud, cuidado de niños, enfermos y ancianos.
Por último hay que decir que cada modelito se financia de forma distinta y que hay una especie de interacción entre la financiación, el modelo y su aceptación social, que cada modelo produce diferentes resultados en términos de distribución y de eficiencia, que la formación de un estado de bienestar está íntimamente relacionada con lo que pasa en el mercado de trabajo y que algunos modelos son más fáciles de reformar que otros. Pero a todas esas cosas dedicaremos otros posts. Sirva éste de introducción al tema.
Labels:
Ana C.,
Economía política,
Estados de Bienestar
sábado, 28 de julio de 2007
Sorpresas que da la vida
El único artículo que leí hoy sobre la verdadera razón es éste:
Progresismo en La Nación. No, si los medios argentinos ya no son lo que eran. Aunque los lectores, sin embargo, muestran la hilacha.
Y Tomada tendría que aprender un poco sobre cuáles son medidas reales de "inclusión social". Caradura. Si se anima, que venga a aprender acá. Yo le enseño.
El análisis de la noticia
Progresismo en La Nación. No, si los medios argentinos ya no son lo que eran. Aunque los lectores, sin embargo, muestran la hilacha.
Y Tomada tendría que aprender un poco sobre cuáles son medidas reales de "inclusión social". Caradura. Si se anima, que venga a aprender acá. Yo le enseño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)