martes, 19 de agosto de 2008

¿Cuánto vale una medalla olímpica?

El CenARD, donde entrenan los atletas olímpicos olvidados por el mercado, fue creado en 1992 y cuesta $40,000,000 por año. A cambio, obtuvimos los siguientes resultados:

- Atlanta 1996: plata en yachting y fútbol, bronce en boxeo. Ninguna gracias al CenARD.
- Sydney 2000: plata en yachting y las leonas, bronce en yachting (2). Ninguna gracias al CenARD.
- Atenas 2004: oro en fútbol y básquet, bronce en yachting, leonas, tenis y NATACIÓN. ¡GRACIAS CENARD!
- Beijing 2008: veremos, pero ya vamos una de bronce en judo. ¡GRACIAS CENARD! (aunque ojo, porque "el tatami del CenARD parece Kosovo")

Las conclusiones que se podrían sacar:

1) Cerdo neoliberal: ¿viste? donde entra el mercado, como en fútbol, tenis y básquet los argentos la rompemos. En cambio, se mete el Estado y no da pie con bola. Seguro se curran todo del CenARD.
2) zurdito estatista: ¿viste? hasta 1996 no ganamos un pomo, pero gracias al denodado esfuerzo de los compañeros del CenARD, con un trabajo serio, de largo plazo, logramos dos medallas de bronce. ¡La tasa de crecimiento fue de infinito!

Lindahl no se juega porque no tiene ni idea de deportes olímpicos, lo que cuestan, si el CenARD funciona bien o no, etc. Si alguien sabe de él, le ruego información, cien mil o un millón (de Australes), yo pagaréeeee...

Pero la pregunta que me quiero hacer es si tiene sentido que el Estado subsidie a deportistas que se quieren dedicar, no se, al badmington. Veamos. Musgrave (el verdadero) dice que los tres roles del Estado son la redistribución del ingreso, la estabilización de la economía y la creación de bienes públicos. Poner plata para entrenar atletas olímpicos cae sin dudas en la tercera categoría.

¿Cuál sería el bien público que estamos proveyendo? Se me ocurren tres: a) orgullo nacional, la argentinidad al palo y demás efectos positivos de vivir en un país ganador, b) producir buenos ejemplos para el piberío, onda "no tomes paco, pibe, ¿no ves que vos podrías ser el campeón olímpico de natación sincronizada?", y c) aumentar la diversidad, y la sensación de diversidad de estilos de vida posibles, para aumentar la libertad, que es lo mismo que decir el desarrollo.

El a) olvidate. El orgullo nacional tiene nombre y apellido y se llama Lionel Messi, Manu Ginobili o Agustín Pichot, y NO se llama como corno se llame la mina que sacó el bronce en judo. El b) idem. Me parece que al piberío lo convencés con ganadores populares. O ponemos mucho más guita o colguemos los botines. En cambio el c) me convence. Que un país dedique menos de dos milésimas de su presupuesto anual a que haya atletas olímpicos no me parece una locura.

Eso si, pido más eficiencia. No se, paguemos premio por medalla y que anden las instalaciones, ponele. Si no, urgente marchen 200,000 planes Jefas y Jefes para los nuevos pobres que la inflación oficial no deja ver.

10 comentarios:

Antares dijo...

Para fomentar la competencia en disciplinas no profesionales no alcanza con el CENARD, donde llegan los deportistas que ya han elegido dedicarse a eso. Los países que sin disponer de grandes presupuestos para el área tienen logros olímpicos (Cuba es el ejemplo) estimulan a los chicos desde que están en la escuela primaria para que practiquen deportes diversos. Es decir que además del CENARD habría que tener campos de deportes en todo el país.

LauraGalletita dijo...

Lo tremendo es que con los deportes "no comerciales" (los que no se televisan y a nadie le importan en Argentina) cada deportista tiene que trabajar de otra cosa, o tener toda la guita para poder dedicarse todo el tiempo necesario, porque no les pagan por su especialidad, como sí se hace con el fútbol. Éso es lo triste. La competencia no puede ser pareja así.

Ana C. dijo...

Y el ciclismo está a mitad de camino entre el fútbol y el badminton ¿no?

Qué lindo, no hubo que esperar otros 52 años.

Estudiante crónica dijo...

Usted fue al CENARD?
voy a escribir sobre hockey, porque es el unico deporte que practique y conozco bien
Durante mucho tiempo, el CENARD tuvo una de las pocas canchas sinteticas de hockey -que despues se convirtieron en obligatorias- y todos los clubes jugaban por lo menos una fecha ahi (todas las divisiones: inferiores, intermedia, primera). para mi, en la sexta division, jugar en el CENARD era una fiesta.
ahi tb entrenaban las inferiores de las selecciones nacionales de hockey.
ahi se forman profesores de educacion fisica, que despues le ensenhan a chicos de todas las disciplinas.

Coki dijo...

Creo que, como tantas otras instituciones manejadas por el Estado en Argentina (se me ocurre el INCAA como otro ejemplo), el problema no está en la intención sino en la ejecución.
No creo que el output del Cenard sean las medallas olímpicas (aunque puede ser una señal de cómo funciona).

Y creo que estimular el deporte tiene un fin más redistributivo que de generación de bienes públicos (o una combinación de ambos).
Básicamente, debería funcionar para que la gente que no tiene acceso a estas actividades pueda profesionalizarse y llegar a algo. O sea, permitir que más personas puedan acceder a entrenarse y mejorar.

Nanopoder

chacall dijo...

El cenard está en la cúspide del problema, el tema es, tenemos un CENARD para que los que lleguen en base a esfuerzos e inspiraciones individuales, combinados con una fuerte dosis de talento y virtudes innatas lo utilizen...

o tenemos un programa amplio de formación total en deportes, donde la escuela debería ser el ámbito por excelencia para desarrollarlo (claro si no podemos tener condiciones mínimas en un aula, o incluso no tenemos aulas, plantear campos de deportes y cargos en escuelas para atender esto, es casi imposible).... y se logra una masa crítica, donde luego se articule con empresas, sponsors, clubes de barrio, y no tan de barrio, y otras organizaciones como avanzar en lograr una masa crítica de deportistas en diversas disciplinas, para no depender de una generación dorada ni de la inspiración individual...

pero fijese, en un deporte medianamente importante como el rugby no nos ponemos de acuerdo en como organizar las competencias, en que hace Bs.As vs el interior, que hacemos con los profesionales (los aceptamos), seguimos siendo amateurs, donde nos colocamos??? Y encima el problema se agrava porque la ilusión que nos dio el desarrollo logrado por unos 100 jugadores que se desarrollaron en Europa, nos hace creer que tenemos un sistema preparado para dar el salto, algo que está muy lejos de nuestra realidad, imaginese que puede suceder en otras federaciones donde sobreviven gracias a subsidios, y si es que llegan y no quedan en el medio de algún "dirigente inescrupuloso"...

si no tenemos un planteo serio, a largo plazo y que respete cierta continuidad, que intente producir deportistas de elite sistemáticamente, no tiene sentido discutir mucho acerca del CENARD, si hay guita la despilfarraran como siempre y cuando no tengamos, será el primer lugar donde cortar fondos...una política sin pie ni cabezas como las que abundan por aquí.

saludos!

Anónimo dijo...

En absoluto desacuerdo con su apreciación de los puntos a) y b), que además se contradicen con lo expuesto en el punto c): ¿¿dónde quedan "la diversidad, la sensación de diversidad de distintos estilos de vida posibles" si al final aceptamos como buena la (falsa) teoría de que lo único que a la gente le importa es lo que está en TV y en la publicidad?? ¿O que lo que está en la TV y en las publicidades está ahí porque la gente así lo decidió?
Se consume o se ama solamente lo que se conoce. Y ahí es donde el Estado puede aportar en la preciosa diversidad y amplitud de criterios, que el mercado no te va a dar (ni tiene porqué hacerlo).
Lo pueden atestiguar los chicos y chicas que juegan hockey en el desierto de San Juan (Canal Encuentro), los tobas y matacos con el rugby, los que aman en silencio la vela, la montaña o los trebejos.
Si vamos a aceptar la tesis de que todos somos lo que los productores de TV y publicistas dicen que somos, que somos una mezcla de Tinelli, Frangella, Patito Feo y comerciales de cerveza Quilmes, entonces que el último apague la luz. Estamos fritos.

Ramiro dijo...

A ver, estamos todos de acuerdo en que hacer deporte es sano? suena razonable que si los pibes hacen deporte es más probable que "ahorren" algunos recursos de medicina en el futuro? (menos enfermedades del corazón, por nombrar la que mata más gente). También es razonable pensar que si pudiésemos alinear los objetivos de estudiar y hacer deporte (como lo hace EEUU) estaríamos en un buen lugar, imaginate que a un pibe que le gusta la pelota, o el agua o la bici le decís que al única forma de seguir practicando es que siga una carrera universitaria. Una vez logrado eso, las medallas vienen solas. Me importa poco que traigan 10 medallas de oro, me interesa mucho que la gran parte de la población infantil haga un deporte.
Alguna cosa más, las medallas vienen de lugares dónde (además de una adecuada organización), hay una base amplia de jugadores (en Arg el caso es paradigmático, fútbol, poquito basket, algo de tenis, poquito hockey y ahí con poco alcanza pq no se juega mucho en el mundo) Pero a alguien, sinceramente, le puede asombrar que no tengamos un Phelps? (QUIZÁS TUVIMOS 10, PERO SÓLO JUGARON AL FÚTBOL LOS DOMINGOS!!!).

Ramiro dijo...

Sorry me olvidé de una cosa que no me parece menor. Para el que practicó algún deporte, es mucho más claro (porque lo experimentó) que la única forma de obtener resultados es mediante un sacrificio acorde. Siempre están esos talentos (más allá de los 3 sigmas), pero justamente esos son los que no necesitan la "moraleja".
Salut

PD, muy buen blog!. Creo que fui alumno de Musgrave, o de alguien que piensa mucho como él. yay!

Natalio Ruiz dijo...

El nombre de como corno se llame la mina que sacó el bronce en judo es ParetoPareto!

Saludos,

Cosas que Pasan