miércoles, 13 de agosto de 2008

Una vuelta accidentada

Me fui de vacaciones sin avisar pensando que me conectaba por el camino y no me crucé con una computadora ni de casualidad en dos semanas, por más país desarrollado que fuera el destino de mi viaje. Y mejor que así resultara ser, ya que uno termina disfrutando la luz de otra forma cuando está lejos de una pantalla y esa luz sí que valía la pena disfrutarla en toda su plenitud. Lo peor fue que al volver, tampoco tenía Internet en casa (y ni teléfono, ya que estamos) y Belgacom parece con menos ganas de arreglar las líneas que la vieja ENTEL, que Dios la tenga en su santa y eterna gloria.

Mientras tanto, la blogosfera económico-político-jurídica argentina se muestra muchísimo más dinámica que lo que uno la descubre siguiéndola diariamente y una ausencia de dos semanas termina pareciendo una eternidad. Tanto, que nuestro estimado Hombre de la Bolsa nos dedica un homenaje que tiene mucho aroma a homenaje póstumo, Elemaco y el Genérico cambian la plantilla por completo y El Abuelo Económico solito tiene más de 15 posts para leer. Ni hablar del cuento de la chinita viajera de nuestro querido Ulschmidt, que consigue hacernos agradable la vuelta a la siempre lluviosa Bruselas y, de paso, nos hace acordar que hace tiempo que queríamos volver a ver esta película, que sigue igual de buena, o mejor, que desde que la vimos por primera vez, y eso que esta vez no fue en el cine, que es el lugar donde hay que ver películas.

De todas formas, creo que la novedad estrella de la quincena es la incorporación fija, o quasi-fija, de El del 0.33% a La Ciencia Maldita y con unos posts muy buenos (aunque eso de la explicación totalmente monetaria de la inflación no me la creo mucho, la verdad sea dicha), lo que me parece que demuestra que estaba teniendo unas ganas irreprimibles de escribir un blog. Lástima no habernos dado cuenta antes y lo hubiéramos invitado.

Y mientras Lindahl soportaba todo el peso del blog sobre sus espaldas y se nos despachaba con un post como éste, impresionante por lo riguroso, Alex de Large nos lo quiere robar sin ninguna vergüenza y Musgrave sigue haciéndose extrañar. Caramba.

Vuelva, Musgrave, sea buenito, y escriba algo, que yo me tengo que poner al día.

8 comentarios:

Primo Louis dijo...

Bienvenida Ana, que la extrañamos! Aunque lo de Lindahl fue impecable en su ausencia, mire que en cualquier momento se lo roban!

Alex De Large dijo...

Intentar robar?? Nada de eso, ya se lo robe. Lindahl ya ha entrenado con el equipo de Iluminatios y se ha sacado fotos con los niños que vinieron a presenciar el partido presentacion!

El del 0.33% dijo...

Rollo me da un rinconcito de su tremendo blog para que yo diga algunas tonterías que se me vienen a la cabeza, la mayoría ligadas a lo que me dedico. Es una muy buena experiencia el blogueo y espero que Rollo no me eche a patadas.
saludos

Lindahl dijo...

ana, bienvenida! ahora si, me tomo 5 minutos y me tomo un te.

alex, primo, me están diciendo que soy el Ramón Centurión de la blogósfera?

0,33, ud siga, y si rollo lo echa acá estaremos con la red de contención.

El del 0.33% dijo...

Gracias Lindahl!!! Yo a este blog es el que más "cariño" le tengo porque fue el primer blog de economía que encontré casi sin querer y el que me dió mi apodo de 0.33% a partir de un post de Ana.

Ana, no te das una idea la falta que me hacía leer la palabra CARAMBA!!!! Ya lo extrañaba, caramba!

El Hombre de la Bolsa dijo...

En realidad, aproveche la incertidumbre para saludar vuestro honor, cosa que ya tenia ganas de hacer desde antes de la diaspora ocasional. De paso, oficiaba como "acicate" para propiciar el regreso de ambos. Catalizacion, en el mejor de los casos. Pequeña Enzima, tal vez.

Bueno, felicitaciones por reanudar. Y aprovecho para lanzar una solicitada aqui mismo, para que Musgrave se exprese sobre cualquier tema de su agrado, si quiera a una baja tasa de frecuencia (por ahora, eh...).

Saludos.

Abuelo Económico dijo...

Asi que el 0,33% nace de un comentario de Ana...citen la fuente ahora! genera intriga...

Ana C. dijo...

Ah, ese honor se lo dejamos al de El del 0,33%, Abuelo.