viernes, 1 de mayo de 2009

Las preferencias no son todas iguales

Que los pobres siempre han estado más a favor de la redistribución del ingreso que los ricos no debería ser una sorpresa para nadie, pero las preferencias de los pobres por la redistribución no son iguales en todos los países del mundo.

Según este artículo de Alesina y Giuliano en VoxEU y en sintonía con esas encuestas que nos encanta leer, parece ser que cuando los pobres perciben que las diferencias de ingreso se deben al esfuerzo o a la creatividad, no se molestan tanto por ellas porque, por un lado, no las encuentran tan injustas y, por otro, suponen que gracias a la movilidad social es posible mejorar su posición en la escala del ingreso. La cosa cambia un poco cuando perciben que la movilidad social no existe y que la inequidad se debe a otros factores que no tienen tanto que ver con el trabajo, como el aprovechamiento de oportunidades que no son iguales para todos, o el hacerse rico sin demasiado esfuerzo.

Esto explicaría un poco las diferencias entre las Europas y los EEUU. Hasta hace un tiempo, la mayoría de los norteamericanos – un 60% – pensaban que era posible mejorar su situación en la distribución del ingreso y que los pobres podían dejar de serlo gracias al propio esfuerzo; en Europa, menos del 40% pensaba lo mismo. De ahí el diferente apoyo político al Estado de Bienestar. Lo más interesante de todo es que en Europa hay más movilidad social que en EEUU, y esto gracias al Estado de Bienestar, lo que parece darle la razón a los europeos.

Según Alesina y Giuliano, las preferencias estarían cambiando, en parte a causa de la crisis. Los norteamericanos están pensado que mucha de la gente que se enriqueció durante el boom financiero no se lo merecía del todo y que el aumento de la inequidad en los últimos 30 años ya no es tan justificado. Se acercarían así un poco a los europeos con respecto a su nivel de "intolerancia por la inequidad" y aumentarían su demanda por más redistribución exigiendo más impuestos a los ricos.

Al final del artículo hay una frase que me sorprendió bastante, dice que mejorar la progresividad del sistema impositivo es una medida populista a la que los políticos deberían resistirse. ¿Cómo pensará Alesina que mejora la distribución del ingreso si no es con una propuesta como ésta?

28 comentarios:

Tincho dijo...

Lindo post Ana. Viste, importa mucho lo que se percibe y el ingreso relativo. Si mal no me acuerdo yo también habia leído un paper parecido para la facultad una vez. Creo que le llamaban economía de la felicidad o algo por el estilo.

Ah y en base a tu ultima pregunta, a mi tampoco me cerraba pero cuando lei esto:

We would predict that the progressivity of the tax system will also increase, as the median voter will demand it. Politicians should resist such populist measures. Increasing the tax base rather than the brackets is the best way to increase taxes on the rich. A simplification of the byzantine tax code, where the wealthy can often hide income, is way overdue.

Ellos quieren algo así como un aumento en las alícuotas efectivas. Pero la verdad es que generan confusión o tienen domicilio fiscal en EEUU.

El del 0.33% dijo...

Alesina decía hace unos meses que para salir de la crisis habia que combinar baja de impuestos con aumento de gasto publico.

La unica manera que eso sea redistributivo es que se gaste y bajen los impuestos a los sectores más pobres, ¿no?

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Esto resume mi postura. Ya me enfrenté a sus opiniones Ana, pero juzgué inadecuado ir a mayor nivel de detalle, como los de este estudio. Pero ahora repito mi postura con esos elementos disponibles:
-La demanda de mano de obra es el mejor elemento genuino para mejorar la distribución. Esto significa que no se busca en forma directa sino indirecta.
-Se trata de seguir políticas que premien al esfuerzo y sobre todo la iniciativa y creatividad.
-Se trata de evitar gente que mediante trampas, argucias, privilegios de las leyes, acomodos, abusos, coimas, choreo, corrupción y mil más, puedan conseguir ingresos que el trabajador sano no consigue.
-El sistema impositivo influye poco o nada en el mediano o largo plazo en la distribución.
www.horacioproyectos.blogspot.com

Ana C. dijo...

A lo mejor es eso, Tincho. Simplificando la legislación, muchos ingresos de los ricos podrían entrar en las bases sin necesidad de subir las alícuotas. Un poco raro me parece, igual.

Si encontrás ese artículo de Alesina, pasamelo, El del 0,33%. Bueno verte de vuelta.

Horacio, yo no sé de dónde sacó esa idea tan rara. En todos los países con mejor distribución del ingreso, el sistema impositivo es clave para mejorarla. Mire la tabla que aparece en este post y fíjese bien si el sistema impositivo influye o no.

Musgrave dijo...

Y por casa como andaremos Ana C.?
La percepción sobre el american way of life es independiente de las politicas publicas? Y la percepción de los pobres es independiente de la historia? Seguramente la percepción en Chile no es la misma que en Argentina, por ejemplo.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Ana: Correlación no significa causalidad. Creo que la tabla que me recomienda no muestra lo que usted cree. No esty sólo en lo que opino. Se basa en que la distribución la determina mucho más el mercado que cualquier política, eso es así en economías de mercado. De cualquier forma buscaré más datos para ver mejor como funciona este asunto.

El del 0.33% dijo...

Ana lo podés ver Acá

chubutense dijo...

Algo de razón tiene Horacio, la diferencia entre salarios bajos y ganancias empresarias influye mas que el cobro de impuestos me parece.

El del 0.33% dijo...

Chubutense acá el único Marxista que aceptamos es a Andres el viejo.

chubutense dijo...

La pucha. Y yo que estaba viendo a ver si evolucionaba desde el populismo burgués bonapartista reformista. Ahora me quedo así.

Ana C. dijo...

Horacio, trate de usar su inteligencia y salir por una vez de sus prejuicios. Esa tabla muestra justamente que hay causalidad.

En este post hablábamos sobre las preferencias latinoamericanas, Musgrave. Parece ser que los latinoamericanos creen bastante en esa idea del "sueño americano", que es posible dejar de ser pobre gracias al propio esfuerzo, pero que esa idea está basada en supuestos bastante poco realistas. En Latinoamérica hay tanta injusticia que es muy difícil que se haga realidad. Lo más divertido de todo es que los que más lo creen son los pobres. Peligroso el día que se desengañen.

Chubutense, son las dos cosas. En Argentina hay un problema tanto con la distribución primaria (salarios vs. beneficios empresariales) como con la secundaria (lo que se hace a través del Estado). Pero fijate que en la tabla en la que Horacio no cree no hay tanta diferencia entre Argentina y Dinamarca. La diferencia la hace el trabajo del Estado.

Sigue siendo un poco raro lo que propone Alesina en el artículo que linkeás, El del 0.33%. Tiene en cuenta el déficit externo, pero no el fiscal norteamericano y piensa más en el lado de la oferta que en el de la demanda. Lo mismo que en el otro artículo, presenta como políticamente valientes o no populistas políticas que, en todo caso, son discutibles.

chubutense dijo...

Ana, pero pregunto ¿La diferencia entre Argentina y Dinamarca no está en que tienen más plata ellos?

Digo, una cosa es tener 10 para distribuir y otra cosa es tener 10.000. Con una presión tributaria de, ponele, el 99% ¿A vos te parece que llegamos a la guita por habitante que distribuye el estado danés?

No nos tenemos que olvidar que Dinamrca es un país desarrollado a secas y Argentina es un mas o menos. En ese sentido ya otra vez te decía que si comparamos a la Argentina con países de PBI per capita similar tan mal no nos va. Salvo Chile o Uruguay (que están como nosotros, no mejor) le pasamos el trapo a todos los que son comparables con nosotros (por ejemplo Turquía). Entonces me pregunto si la distribución secundaria es realmente tan mala una vez tenido en cuenta este nivel de desarrollo. Yo no se si tu tabla considera, por ejemplo, que acá te pueden hacer un transplante de corazón de manera gratuita y que ese costo bancado por el estado debería contarse como distribución (en MDP, por ejemplo, no existe un servicio de neonatología comparable al del hospital materno público y en muchos casos afiliados a clientes de prepagas y afiliados a obras sociales tienen a sus hijos ahí). O que la educación es gratuita en todos los niveles, etc.

Si con ese panorama la diferencia entre salarios mas bajos y mas altos fuera de, que se yo, 5 o 10 en lugar de 30 o 40 no se, yo me sentiría bastante pipón.

Ana C. dijo...

Chubutense, no es sólo una cuestión de riqueza, se trata también de que en Dinamarca el 10% más rico de la población tiene 8 veces más plata que el 10% más pobre. En Argentina tienen 40 veces más.

chubutense dijo...

Pero, pero, pe, pe, pero... ¡Eso es lo que estoy diciendo!

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Ana: Yo no soy una persona prejuiciosa, ni tampoco el dueño de la verdad. me tomé un tiempo en estudiar el tema y mi conclusión es:
-Que lo mío es una opinión que no puedo probar.
-Creo que lo suyo tambien es una cuestión de opinión. Lo que usted pretende que es prueba, NO LO ES. Consulte con epistemólogos de la economía.
-En esto es prácticamente imposible hacer experiencias que demuestren nada. Todo es cuestión de la visión de cada uno.

Ana C. dijo...

Horacio, déjese de embromar, hombre, que ya cansa. Los países que tienen una distribución del ingreso más pareja lo consiguen gracias al sistema de impuestos y beneficios sociales. Y no es una opinión, los números están ahí bien claritos para que los revise.

Chubutense, no te entiendo. En Dinamarca antes de cobrar impuestos las diferencias son parecidas a las argentinas antes de cobrar impuestos. Después de los impuestos (que se usan para pagar gasto social, incluido salud), no. Y no tiene nada que ver con que sean más ricos en promedio, sino que son más intolerantes con la inequidad nomás. Al más derechoso de los daneses no le gusta ver mendigos por la calle y le gustan los hospitales y las escuelas públicas con la misma oferta para todos. Se bancan una presión impositiva promedio del 50% solamente por eso.

Me parece que tenés una visión un poco rosada de cómo van las cosas en Argentina. Puede ser que en Chubut la salud pública sea la misma para los ricos y los pobres. Pero entonces compará Chubut con el Chaco. En todos, absolutamente todos, los países del mundo, los pobres tienen más dificultades para acceder a los servicios de salud que los ricos, por más que la salud sea pública y gratuita. Imaginate lo que debe ser en Argentina. Los servicios de salud pública que reciben los pobres no son iguales a los que reciben los ricos, nomás porque no viven en los mismos lugares y además porque los médicos los tratan de forma diferente.

chubutense dijo...

Vivo en MdP, no en Chubut.
A lo que voy es que no es lo mismo tener 10 para invertir en salud que tener 10000¿que es lo que no se entiende?

Ana C. dijo...

Ahora me parece que te entendí, pero normalmente elegimos medir el gasto social no en términos absolutos sino relativos, es decir en porcentaje del PIB.

Si tenés dos países con el mismo nivel de ingreso y uno gasta en salud 5% del PIB y el otro el 8%, tenés una idea de qué prioridad se le da al área.

Si tenés tres países con distinto nivel de ingreso, bajo, medio y alto y en el del medio la diferencia entre ricos y pobres es tan grande como en Argentina quiere decir que probablemente haya ricos que son ricos como en el país más rico y pobres que son pobres como en el país más pobre. Se debe poder equilibrar un poco, supongo.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Mire Ana:
La que cansa es usted con su pretendida propiedad sobre la verdad.

Ana C. dijo...

Horacio, esa verdad que usted dice yo creo de mi propiedad no es mía, en realidad. Salió publicada en un documento del Banco Mundial y republicada en otro de la OECD, dos lugares donde trabajan y escriben los mejores economistas del mundo. Si usted cree que sabe más que ellos, no le hace falta venir a leer este humilde blog.

chubutense dijo...

Claro! Y a eso es a lo que voy. Si con países de ingreso medio tenemos una salud y una educación relativamente buena (comparado con países similares) el problema mas serio en cuanto a la inequidad no lo tenemos ahí sino en los salarios o ingresos, que son muy bajos para algunos o muy altos para otros (que es lo mismo).

Es ahí entonces donde hay que apuntar. Y eso solo se logra con sindicatos fuertes.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Aunque no me gusta citar palabras de otros, en este informe (http://iets.org.br/IMG/pdf/doc-17.pdf)
se dice exactamente lo que yo sostengo:
“¿Por qué es la equidad importante en la reducción de la pobreza? Las razones
fundamentales son dos. En primer lugar, las desigualdades en las oportunidades o las
capacidades pueden constituirse en una profunda raíz generadora de pobreza, tanto al
interior de las sociedades como entre las naciones. Los pobres están sumidos en la
pobreza debido a que carecen de un adecuado acceso a escuelas, centros de salud,
caminos, oportunidades de mercado, crédito, mecanismos eficaces para gestionar el
riesgo y a otros factores similares.”
He sostenido lo mismo en muchas oportunidades, la necesidad de dar educación y salud a los pobres, reasignando los recursos del Estado.
Si Ud tiene algún informe del banco mundial donde se recomiende subir los impuestos al consumo Pásemelo por favor. Prefiero en Castellano, pero si no es muy técnico puede ser en inglés.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Di una revisión de media hora al documento que he sitado anteriormente, y me pareció un material excelente para el problema de la pobreza e inequidad. Curiosamente no habla nada de la composición de los impuestos.

Ana C. dijo...

Horacio, dígame la verdad ¿usted lee alguna vez lo que escribimos? Ese párrafo que usted cita dice exactamente lo mismo que venimos repitiendo en este blog desde que empezamos. Si usted piensa lo mismo, bienvenido sea.

Ahora, no sé de donde sacó lo de los impuestos al consumo. Normalmente en este blog preferimos la variedad de fuentes en los ingresos impositivos. En cuanto a lo de los impuestos y transferencias, fíjese en el punto 7.2 en la página 23 del documento que acaba de linkear. No sólo dice lo mismo que el documento de la OECD del que saqué la tabla del post que cité, sino que, además ¡tiene a los mismos autores entre sus fuentes!

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Bueno en eso estamos de acuerdo. Lo que Ud parece sostener y yo niego es que bajando el IVA y subiendo ganancia mejora significativamente la distribución. Para mi la educación y el pleno empleo influye en un, digamos, 90 % en la mejora de la distibución, y sólo mejora muy poco con el aumento de ganacias y bajar el IVA. tan poco que es mucho mejor dejar por ahora las cosas como están.

Ana C. dijo...

Yo jamás dije eso que usted dice que sostengo, Horacio. Es decir, nunca dije que había que bajar el IVA.

Pero lo que sí sostengo es que para financiar políticas públicas de salud y educación hace falta financiamiento.Y que el financiamiento viene de lo que se cobra de impuestos porque, si no, no sé con qué piensa pagar las escuelas, los hospitales y los sueldos de los maestros, las enfermeras y los médicos. Y si vamos a cobrar impuestos es más redistributivo cobrarle a los ricos que a los pobres.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

¿Vió que hablando la gente se entiende?
De cualquier forma muchos pensamos que el 20 0 30% del presuesto es puro gasto improductivo en Argentina. Y buena parte sólo sirve para dificultar el accionar sano de los ciudadanos.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Perón y su torta.

Perón, ya de viejo, me contó que una vez reunió en la casa de gobierno a todos los sectores representativos de la vida económica de Argentina: distintas asociaciones industriales, sindicales, laborales, comerciales, agrarias, etc. Debió ser cierto porque sé que solía hacerlo. Había comida y bebida en abundancia, porque él sabía que con cantidad y buenos ingredientes se hacen las reuniones más exitosas.

En el centro de la mesa había una gran torta. Luego de que el hablara un buen rato, -ya había dado la orden que podían picar algo y servirse del buen vino- les dijo: “Ahora voy a repartir la torta y quiero ser justo. Cada uno me va a decir cuanto cree que le corresponde de esa torta”

Perón, que había estudiado no sólo Estrategia, sino también táctica en la Escuela Superior de Guerra, sabía bien que las porciones se miden por ángulos y que el disponía de los 360 grados totales. Les pasó unos papelitos para que anotaran lo que cada uno creía –a ojo- que le correspondía.

Recogió la anotaciones y le pidió a su edecán que hiciera la suma. “Da 453 grados mi general”. Entonces el Perón sabio dice: “Son ustedes los que hacen la torta entre todos, pero no les alcanza. La cuestión es: o bien que la torta que hacen es chica o que cada uno está pidiendo más de lo que le corresponde, -con su simple pero impecable lógica.

Hay solo dos soluciones posibles: o bien hacen una torta más grande, o se conforman con una porción menor. Pretender más torta de la que hay sin cambiar nada, haría que en esta mesa pelearan todos contra todos y se tiraran incluso con la torta. Entonces en lugar de agrandarla la achicarían”.

Si en lugar de hacer esa representación se hubiera puesto a tratar de analizar con cada sector, con la idea de llegar al ángulo correcto para cada uno, se hubiera enroscado en estériles e interminables debates. Porque luego de la reunión, mudos, se fueron todos a sus casas con la cabeza gacha. Así tuvo éxito, y durante un tiempo todos los sectores se preocuparon por agrandar la torta en armonía y colaboración. Claro, a los pocos años se olvidaron y se vino abajo el castillo.

Argentideas