sábado, 22 de diciembre de 2007

Zonceras de apologistas chilenos



Primero necesito aclarar algo. Como algunos lectores ya sabrán. Mi corazón pertenece al Gallinero. Como todo buen plumifero, soy parte de la hinchada que primero coreó hasta la afonía la hermosa palabra de tres sílabas en honor al Matador, CHI-LE-NOOOOOO.

Esta aclaración viene a cuento de que mis amigos Ana C. y Lindahl suelen deslizar algunas frases donde hacen referencia a cierta xenofobia anti trasandina de mi parte.

Digamos que no tengo ninguna inquina personal con los hermanos chilenos. Sí es cierto que no me gusta que constantemente la prensa y algunos de mis colegas los pongan como el ejemplo a seguir, contando la mitad de la película.

Hoy estaba leyendo esta simpática nota de Oscar Raúl Cardozo y primero se me ocurrió postear sobre ella haciendo foco en la paradoja que los admiradores de la Ayn Rand no dicen ni pío cuando los estados centrales intervienen con cifras astronómicas para la creciente crisis financiera internacional. Claro la estabilidad monetaria y financiera parecen ser un bien público o preferente de orden superior al combate contra el hambre, la salud y la educación públicas.

Pensando en algunas de las cosas que dice O.R.C. me acordé que entre los mismos fanáticos liberales, Chile suele surgir como el ejemplo a seguir. Después me acordé de como le pegaron hace días al amigo Tavos, por pedir presencia estatal en la gran minería.

Y se me ocurrió una pregunta, cuando pesa el cobre en la economía chilena?

Si en algo admiro y envidio a los chilenos es en el gran desarrollo que tiene el Gobierno Electrónico, un par de googleos y obtuve la respuesta que buscaba.

Aquí aprendí todo lo que quería sobre el cobre chileno.

Acá pude saber cuantos ingresos les deja el cobre al Estado Chileno, 5.7% del PBI.

Y por aquí, obtuve la cifra que me cuenta que el cobre explica 21.5% el PBI.

Jugemos con los datos. La presión tributaria chilena es del 17% del PBI, pero si le sumamos los ingresos del cobre llegamos casi a 23% del PBI.

Argentina en los 90 tenía una presión tributaria menor, del 21%, siendo a diferencia de Chile un país federal, lo cual significa mayores gastos, ceteris paribus. Claro que desde el 2003 el ratio recaudación/PBI viene creciendo, por suerte, y ya ronda el 30%.

Las convenciones metodológicas internacionales nos dicen que en las finanzas públicas las empresas públicas solo se contabilizan por su resultado operativo. Pero si vieron bien las cifras el Estado Chileno no sólo pesa en la economía alrededor del 17% por sus ingresos tributarios, sino que también a través de su empresa Codelco reina en un sector que explica el 21.5% de la riqueza que la economía chilena produce anualmente.

En fin, como comentaron Ana C y Lindahl hace muy poco los chilenos vienen haciendo algunas cosas muy bien.

Pero si quieren que sigamos su ejemplo entonces hagamoslo en serio, no pueden oponerse a que Argentina tenga una gran empresa pública que administre los recursos naturales no renovables.

Y para terminar les dejo una colección de obras maestras.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Si de una bolsa de 10 países relativamente exitosos tomo alguna característica de cada uno de ellos y luego las junto a todas, puedo construir un país que claramente será un fracaso. De todas maneras, tu planteo es ilógico: lo único que decís es que la producción de cobre, manejado por Codelco, constituye una parte esencial de la economía chilena. Lo que no planteás es que el manejo por Codelco de esa actividad es particularmente exitoso (entendés que decir que el cobre tiene importantísima incidencia en el PBI chileno no predica nada sobre la eficiencia de Codelco, no?).
Sería más conveniente que la exploración y explotación minera en la Argentina la llevara adelante una empresa estatal?

Ana C. dijo...

Ay, Musgrave, cómo le gusta mezclar todo. Los bancos centrales intervienen porque la estabilidad monetaria y financiera también es importante para el bienestar de la gente.

Y Chile no es sólo ejemplo para los fanáticos liberales, le cuento. Chile es todo un ejemplo.

FT dijo...

El cobre estatal no es un "logro" del Chile que se puede admirar: es un resabio del Chile antiguo, del tipo de país al que más nos parecemos nosotros. Igual, a quedarse tranquilo, pues K no quiere estatizar ningún recurso natural, quiere conseguir que lo compren a precio bajo sus amigos nomás... Dentro de un tiempito ya veremos a los Eskenazi, Mindlin, Electroingeniería y demás entrando también en el negocio minero... ¡Vamos los setentistas todavía!

Musgrave dijo...

Me parece que entonces quedan dos caminos. O reconocemos que los hermanos transandinos son geneticamente más eficientes, o nos dejamos de joder.

A algunos se les pasa por alto lo que significa un ingreso cuasifiscal de 5% del PBI.

Ana C, si el banco central da redescuentos o sale a comprar bonos o inyecta líquidez en el mercado, los primeros beneficiados de esas politicas no son los mismos que si se expanden el gasto en salud y educación pública.

Repito, los que a menudo toman Chile como ejemplo no resaltan la existencia de Codelco y sus implicancias económicas y fiscales.

Ft, no entiendo quien es el antiguo. Allende que nacionalizó el cobre, Pinochet y sus chicago boys que lo mantuvieron estatal o la Concertación?

Mariano T. dijo...

Las cosas fueron distintas desde hace muchos años. Los milicos chilenos privatizaron todo menos el cobre(acá nada de nada), no tenían deficit y no endeudaron al país.
Las telecomunicaciones estan totalmente desreguladas desde hace 10 años, marcando un código uno elije la compañía de larga distancia que un quiere usar en cada llamado.
Y la concertación tampoco tuvo deficit, ni endeudamiento.
Y, salvo el estratégico cobre, que los milicos tomaron como propiedad de ellos (una parte de las utilidades va aún hoy para comprar armas), el resto de la minería esta concesionada.

Un porteño en Barcino dijo...

Coincido 100% con Ud. Musgrave...

Sirinivasa dijo...

tampoco dicen los adoradores de transandinia que durante largos años del "milagro" shileno se bancaron inflación de 2 dígitos.

Entre 1980 y 1994 tuvieron inflación de 2 dígitos todos los años menos uno.

1980 - 35,1
1981 - 19,7
1982 - 9,9
1983 - 27,3
1984 - 19,9
1985 - 30,7
1986 - 19,5
1987 - 19,9
1988 - 14,7
1989 - 17,0
1990 - 26,0
1991 - 21,8
1992 - 15,4
1993 - 12,7
1994 - 11,4
1995 - 8,2 (en adelante de un dígito)

Alguno dirá que eso nos pasaba en toda LATAM, pero, entonces? No eran excluyentes "milagros" e inflación de dos dígitos?

ayjblog dijo...

Por un feliz 2008 con menos impuestos chee"!!!!