domingo, 21 de octubre de 2007

Los incentivos en la vejez

A esta altura, ya todo el mundo sabe que el premio Nobel de este año se dio en la parte de la microeconomía más teórica que existe, pero justo dos días después yo descubrí una aplicación a las finanzas públicas que es un ejemplo precioso del diseño de mecanismos en todo su esplendor.

El caso es que Dinamarca lleva como tres o cuatro años en el medio de un boom económico que parece haber llegado a la cima más o menos por estos meses y que como uno de sus síntomas muestra una situación en el mercado de trabajo que no se ve desde hace 30 años; una tasa de empleo cercana al 78% y una de desempleo del 3,2%. Hay escasez de mano de obra en todos los sectores, especialmente en la construcción y en el sector público, donde faltan maestros, profesores, maestras jardineras, enfermeras, médicos, economistas, lo que a uno se le ocurra.

La falta de mano de obra no se va a hacer menor en los próximos años, las cohortes que nacieron a mediados de los ochenta son las más pequeñas de la historia y acaban de entrar en su prime age laboral. El resultado es que Dinamarca recibe recomendaciones de todos los organismos internacionales habidos y por haber para que hagan algo para aumentar la oferta de trabajo, lo que es bastante difícil para un país que ya tiene la tasa de actividad más alta de la UE.

¿De dónde sacar gente? Hay dos o tres grupos posibles, pero el más obvio de todos son los que tienen entre 62 y 67 años. En Dinamarca hay un sistema de jubilación anticipada que hace que uno se pueda jubilar a partir de los 60 años. El efecto de ese sistema hace que la tasa de participación caiga como 30 puntos porcentuales entre los 59 y los 62 años, sobre todo para las mujeres.

Las organizaciones internacionales que nombré antes no se cansan de recomendar que hay que desmantelar por completo el sistema de jubilación anticipada, pero hay que reconocer que en la misma Dinamarca el proyecto no tiene demasiado apoyo ni político, ni popular.

¿Qué hacer, entonces? El gobierno acaba de presentar una propuesta que ofrecería una ventaja impositiva a la gente mayor de 60 años que no se jubile, pero las críticas arrecian. ¿Cuán absurda puede ser una política que primero gasta plata jubilando a la gente por anticipado y después gasta todavía más plata ofreciéndoles una ventaja impositiva para que no se jubilen?

Y acá aparecieron los "sabios" del Consejo Económico, una institución que normalmente hace los mejores análisis de la economía danesa que existen.

Según ellos, no tiene sentido ofrecer una ventaja impositiva a la gente que de todas formas permanecería en el mercado de trabajo, aunque sí a la gente que se retiraría. Como no se sabe quién se retiraría y quién no –típico problema de información imperfecta- la idea es usar la información estadística disponible que dice que el grupo al que hay que estimular para que trabaje son los de 64 años para arriba. Ventajas impositivas para los de 64 años y más, entonces. Pero así nos perdemos a los más jóvenes (los de 61, 62 y 63 años), es la primera objeción que hizo mi marido mientras yo le contaba la propuesta. No, le dije, porque la idea es que la ventaja impositiva la obtenés a partir de los 64 años pero sólo si estuviste activo en el mercado de trabajo durante los tres años anteriores.

Y así, se gasta sólo plata en el grupo de más de 64 años, pero también se consigue que trabajen más todos los que abandonarían el mercado de trabajo a partir de los 61. Y eso no es otra cosa que diseñar un mecanismo de incentivos.

La idea también incluye detalles sobre los tiempos de implementación, con el fin de conseguir que la medida surta efecto lo más rápido posible. Al fin de cuentas el boom es ahora, el año que viene puede pasar cualquier cosa y los cuellos de botella en el mercado de trabajo quizás desaparezcan.

El sólo detalle en contra: algunas encuestas indican que a esta altura de su nivel de desarrollo, si a los daneses les dan a elegir, prefieren pagar más impuestos y trabajar menos, así que tanto diseño, tanto diseño, pero nos olvidamos de un detalle clave, las preferencias.

12 comentarios:

Musgrave dijo...

Ana C, hay una parte que no entiendo, la escasez es de maestros, maestras jardineras, enfermeras, etc.. Me parece que estas actividades requieren un esfuerzo físico importante, los up 64 podrán hacerlo?

Además de las estadisticas deberían ver las competencias requeridas para los puestos.

Anónimo dijo...

Ana C., si no se tienen en cuenta las preferencias, donde esta el disenio?

Musgrave, usted escucho alguna vez hablar de equilibrio general?
Hay una persona en el banco que se jubila, otra de 50 toma su puesto, otra de 40 toma el puesto de este, y asi, hasta que el banco contrata un joven, que bien podria haber ido a otro oficio, en equilibrio general.

Musgrave dijo...

Dinámicas de ajuste.
En los modelos de equilibrio general los ajustes son instantaneos en la vida real no.
La preocupación danesa es para este año y el próximo supongo.

Ana C. dijo...

Y, sí, Musgrave, ésa es justamente la razón por la que son las mujeres sobre todo las que aprovechan la posibilidad de jubilarse por anticipado, ya que son actividades tradicionalmente "femeninas". ¿Pero los economistas?

Anónimo, ese es un problema que tienen todas las recomendaciones de política en el mercado de trabajo, o de manejo de los tipos impositivos para influenciar la oferta de trabajo: que no se conocen del todo ni las preferencias, ni las elasticidades.

Por ejemplo, una recomendación típica es bajarle los impuestos a la gente que gana mucho para que trabajen más. Yo siempre creí que la gente que gana mucho normalmente suele tener un nivel de educación alto, trabaja en lo que le gusta y ya trabaja muchísimo, porque suele gustarle lo que hacen, pero la OECD no parece pensar así.

El del 0.33% dijo...

Si siguen a ese ritmo tienen serios riesgos inflacionarios. Creo que la solución no es incentivar la oferta de empleo sino mas bien desacelerar un poco la economía.

La lógica que estoy pensando es que si incentivás la oferta de empleo entonces va a haber gente que gane más y genere más demanda y ese aumento de demanda agregada y eso se traduzca en más demanda de empleo y volvemos al principio.

Desconozco en dinamarca qué efectos tendrán politicas: como aumento de las indemnizaciones, aumento de los costos laborales a las empresas, o impuestos a las nuevas altas en la Seguridad Social (o como quiere que se llame en Dinamarca).

Los planteos de Ana C. no me parecen adecuados, porque cuando el ciclo se vuelva en contra tenés que deshacer lo hecho.

Ana C. dijo...

Bueno, muchas herramientas de política no tienen, para decir la verdad. La monetaria está atadísima a la del BCE y con la fiscal se ataron de pies y manos ellos solos hace unos años cuando se comprometieron a no aumentar más los impuestos ni en términos de alícuotas ni en términos nominales.

En fin, que lo que les queda para manejarse y no perder competitividad es una moderación relativa en los aumentos salariales y estos no serían tan graves si aumentara la oferta de trabajo.

De todas formas este aumento necesita ser estructural y con eso están luchando.

Por otro lado, todos esos temas de los que usted habla son irrelevantes para la economía danesa. Las indemnizaciones por despido no existen y los únicos costos laborales son los salariales ya que las empresas no pagan prácticamente contribuciones sociales.

Y en realidad, justo lo andaba esperando a usted para preguntarle ¿trabajaría más si le bajaran los impuestos?

El del 0.33% dijo...

No Ana C.

Yo trabajo 12 horas por dia de lunes a viernes y sabados y domingos hago algunas horas, porque me gusta muchisimo lo que hago. Me divierte, me entretiene.

No trabajo más, porque aparte de trabajar tambien hay otras cosas en la vida. Sobre todo me quedo con tres: Familia, amigos y deporte.

Un día les dije que el tema impuestos es irrelevante para cualquier persona que tenga cierto nivel de salario. Los Private Banks se encargan de crear estructuras eficientes para que se puedan eludir casi todos los impuestos.

Aquella vez cuando lo dije, un poco se enojaron.

manolo dijo...

Ana C
¿Somos todos italianos?
En los 70 y los 80 Italia era el paraíso de los jubilados jóvenes.
Il Dolce far niente, era una bandera para las/os cincuentones.
¿Lira mas lira menos a cambio de tener los días para uno y la Famiglia?
Como dice el 0.33%, solo el disfrute te lleva a trabajar mas, si ya tenes cubiertas las necesidades de techo y subsistencia.
¿Ud sacrificaría el placer de ser abuela mimadora por un 15% más?
Por supuesto la pregunta es retórica y a un todavía lejano futuro. ;-P
Su esposo, ¿cambiaria el disfrute de estar con los amigos dejando correr el tiempo en una primavera playera?
¿Renunciarían los dos a los 3 meses de invierno en el Mediterráneo, para ahorrar con la diferencia impositiva?
La diaria es para quien empieza o no le alcanza
Un abrazo

Ana C. dijo...

Eludiendo impuestos la pregunta no es tan válida, el del 33%, pero de todas formas un poco confirma mi sospecha, aunque sea una muestra muy poco representativa. Pero a mí me intriga muchísimo saber porqué siempre se recomienda bajar los impuestos en el tramo más alto para que la gente trabaje más.

Y no, Manolo, usted tiene razón. Sé de más de uno en la mitad de la cuarentena o principios de la cincuentena que se jubilaría mañana, si lo dejaran. Yo no, pero a lo mejor los nietos me tientan :-) De todas formas, y de esto trata este post en cierta manera, la jubilación a los cuarenta o cincuenta años no es sostenible en ningún país que yo conozca. Italia, justamente, es el país donde se juntan todos los defectos al respecto, jubilaciones generosas, población envejecida, la gente tiene pocos hijos, Estado endeudado. Le llegó la hora de pagar al dolce far niente.

ayjblog dijo...

depende 033, depende, si cobras honorarios es una cosa, si cobras suledo es otra, y los esclavos que tenes abajo, en el 033 pero abajo tuyo, pagan por vos tus impuestos, ellos no acceden a los private banks
y, Ana , ves por que no quiero pagar?

Sergue dijo...

Y si aceptan inmigrantes?, no es menos kilombo?

Ana C. dijo...

Inmigrantes hay. Y no, no es menos kilombo. A ellos también hay que incentivarlos.