viernes, 21 de mayo de 2010

La culpa la tiene el sesgo

Al final de la Segunda Guerra Mundial, los países con economías más desarrolladas empezaron a construir su Estado de Bienestar y a aumentar el gasto público, junto con la recaudación de impuestos que serviría para financiarlo. Desgraciadamente, los segundos alcanzaron para financiar totalmente el primero solamente durante períodos relativamente cortos y bastante raros, lo cual llevó a una serie de déficits perpetuos y a la acumulación de deuda pública. Para ilustrar este hecho vale la pena mirar las series del Reino Unido y Estados Unidos – países a los que elegí porque tienen las series más largas que se consiguen con datos relativamente comparables – en el gráfico de abajo. Es una pena no tener datos fiscales suecos desde los '50 porque ahí se vería claramente el fenómeno en su forma más exacerbada y lo que se hizo cuando se tocó el techo de cristal.
 En el caso del Reino Unido y Estados Unidos vemos claramente que las políticas estabilizadoras keynesianas – gastar en las malas, ahorrar en las buenas – que nos gusta recomendar desde acá no han sido llevadas a cabo casi nunca. Pero no porque no se gaste en las crisis, sino porque una vez aumentado el gasto pareciera que es difícil bajarlo y el nivel de gasto sigue alto aún cuando la crisis se termina. Este fenómeno, de aumentar el gasto durante la recesión y seguir gastando durante el boom se llama en la literatura el deficit bias, o sesgo deficitario.

Buscando artículos sobre el deficit bias, me encontré con estas notas de una economista danesa que enseña en Suiza que se hizo conocida porque en 1999 ganó 15.000 euros para ella y 150.000 para su facultad presentando su tesina de grado en un concurso sobre el Euro. Ahora se dedica al estudio de la política fiscal. Segun sus notas, parece ser que la teoría económica normal no consigue totalmente explicar la inclinación de los gobiernos a acumular deudas impagables. Ni la teoría keynesiana standard a la que hice alusión antes, ni la teoría del tax-smoothing (o estabilización del perfil impositivo a lo largo del tiempo) de Barro, que consiguen explicar muy bien las finanzas públicas de la primera mitad del siglo XX, sirven para explicar por qué los gobiernos mantienen déficits en la parte alta del ciclo cuando lo indicado sería ponerse a ahorrar para reducir la deuda.

Pero por suerte, la Economía es una Ciencia que siempre busca nuevas respuestas y las posibles soluciones al acertijo vienen de la Economía Política, que nos ofrece no una sino por lo menos tres explicaciones distintas, que reciben los siguientes nombres: el problema de los recursos comunes, la hipótesis de los gobiernos alternantes y la hipótesis de las estabilizaciones pospuestas. Veamos de qué trata cada una de ellas.

El problema de los recursos comunes es la misma explicación que se usa en otras áreas de la economía y las ciencias sociales para explicar, por ejemplo, la sobreexplotación de los mares o de los bosques, también conocida como la tragedia de los comunes. La tragedia ocurre porque un grupo de personas comparte la explotación de un recurso común, todas tienen un incentivo para sobreexplotarlo y al final terminan quedándose sin el recurso. Aplicada a las Finanzas Públicas nos dice que cuando la responsabilidad de la política fiscal está descentralizada entre varias carteras – ministros que responden a diferentes intereses, gobiernos de coalición con diferentes ideologías – cada uno de ellos trata de maximizar los recursos disponibles para su área lo más temprano posible. Esto también ocurre cuando el proceso de decisión ocurre en varias etapas o los topes de gasto se deciden en diferentes niveles de gobierno. El resultado trágico es un nivel de gasto total superior al óptimo, un nivel de deuda demasiado alto y la subsecuente necesidad de ajuste. Una posible solución es centralizar las decisiones en un presidente o ministro de finanzas y poner límites al gasto al principio del proceso presupuestario.

La hipótesis de los gobiernos alternantes parte de un modelo con dos partidos de distinta ideología y por consiguiente con distintas preferencias por la provisión de ciertos bienes públicos que se alternan en el gobierno. Un ejemplo caricaturizado sería un sistema con un partido de izquierda que prefiere gastar en Protección Social y un partido de derecha que quisiera gastar en Defensa. Así, cada uno de ellos querrá maximizar el gasto en la provisión del bien público preferido en el período en que que tiene el poder, dejando un nivel de deuda para el período siguiente – donde gobiernan los otros – que ponga límites y minimice el gasto en el bien público que prefiere su rival. Por ende, cada uno de ellos gasta por encima del nivel óptimo cuando le toca manejar las arcas públicas y el resultado es el sesgo deficitario con la acumulación de deuda (terminar mejor).

Una versión muy interesante y con consecuencias paradójicas ocurre cuando en lugar de preferir distintos bienes públicos, los partidos prefieren distintos niveles de gasto. Con un partido de izquierda gastador y un partido de derecha ahorrativo, la estrategia de éste último es limitar el margen de maniobra del partido de izquierda dejándole un alto nivel de deuda, por lo que termina gastando más que lo que haría, obligando al gobierno gastador a ser ahorrativo.

En una versión más dramática pero bien conocida por nosotros, el partido en el gobierno le deja al rival un nivel de deuda tan insostenible que lo deja sin herramientas de política fiscal. Al no poder endeudarse más, el rival se ve obligado a tomar medidas de lo más impopulares que en última instancia terminan desalojándolo del poder, mientras las multitudes claman por el regreso del partido gastador.

Las dos explicaciones anteriores sirven para explicar el origen de los déficit y de la acumulación de deuda. La hipótesis de las estabilizaciones pospuestas, en cambio, sirve para explicar por qué, una vez que éstos están instalados y empiezan a resultar insostenibles, se pospone el ajuste. El modelo supone un gobierno de coalición en el que cada uno de los partenaires quieren, por un lado, ahorrarse el costo político de ser el primero que proponga recortar el déficit y, por otro, prefieren que se recorten las partidas de gasto que dependen de o en las que está interesado el otro partido de la coalición. Como los incentivos de los participantes no están alineados con la estabilización, ninguno la propone. La probabilidad de que suceda, sin embargo, depende de la situación fiscal. Cuanto más grave sea ésta, más fáciles serán las reformas, como se vio en el caso sueco.

La crisis en Europa muestra que las situaciones fiscales ya son tan precarias que es necesario hacer algo para combatir esta inclinación hacia el déficit permanente. De ahí la necesidad de los ajustes. Y aunque puede ser cierto que la estrategia de salida haya terminado siendo un poco apresurada, es un intento, por fin, de hacer las políticas fiscales más keynesianas de lo que fueron hasta ahora.

21 comentarios:

Jorge Devincenzi dijo...

La naturaleza del capitalismo consiste en gastar siempre más, producir siempre más consumir siempre más, explotar siempre más, más... Creer que esto responde a una cierta razonabilidad, o querer encontrarle una racionalidad, debe ser ingenuo.

El del 0.33% dijo...

Muy buen post, Ana!

Musgrave dijo...

Muy bueno el post Ana.

Es llamativo como la literatura sigue jugando a la neutralidad y no arriesgan juicio de valor entre un partido que quiere un estado de bienestar y otro que no.

La estrátegia adecuada es la que no van a aplicar. A Grecia le recomienda aumentar el IVA pero no dicen nada de Ganancias, Jim publicó un trabajo sobre la evasión en el IVA. Existe uno similar para el income tax?

Marote dijo...

Muy buen post. Agregaria una distinción muy interesante que realiza Albert Hirschman, entre "problemas escogidos" y "problemas apremiantes" de los gobernantes en el diseño de la política económica. El primer tipo de problemas son aquellos que surgen de la orientación ideológica del partido "oficialista", que se focaliza en distintas áreas de acuerdo a su preferencia. El segundo lo constituyen aquellas situaciones insostenibles en la que si o si deben tomarse medidas severas de combate del problema. Cuando se aplican medidas de ajuste, la población las rechaza a menos que entiendan que se trata de una situación apremiante, pero jamas la aceptarían si el gobierno escoge reducir el gasto por una mera preferencia. Entonces, para convencer de que la situación es apremiante lo que suelen hacer los gobiernos es exagerar el estado de gravedad y llevar el problema a una situación insostenible. Esto es lo que genera que la problemática termine siendo calamitosa y los gobiernos siguientes esten patas para arriba.

oti dijo...

¿Por qué el salto tan pronunciado desde 2007/8?

AGlavina dijo...

Cuando te referis a las situaciones fiscales en Europa, te referis al total de los estados de la Union Europea?

Lie To Me dijo...

Si la solucion no pasa por bajar el gasto, las soluciones seran o aumentar los impuestos, o reestructurar sus deudas.

Ambas soluciones me parecen malas opciones para mantener bajo el costo del capital y competitiva a europa a nivel global.

Si todo va a ajustar a traves del tipo de cambio quizas hasta 0.9 sea poco ajuste.

Ana C. dijo...

Mus, yo creo que en cada autor tiene sus preferencias ideológicas pero no las ponen en los modelos.

Muy bueno el aporte, Marote.

Oti, la crisis.

AGlavina, no, no todos los países tienen la misma situación fiscal pero es más o menos un problema generalizado.

Y cuál es la solución para EEUU, Lie to me, que, como se ve en el gráfico, también sufre del problema del sesgo?

Manuel dijo...

Ana,
Si Ud. no enseña en la academia, debería hacerlo. El post de hoy es excelente. Se me ocurre preguntar: Así como en una empresa se puede elegir entre una solución con altos variables y bajos costos fijos, o bien todo lo contrario y obtener el mismo resultado económico, me parece esas alternativas se pueden aplicar a las naciones. Parece que a las sociedades les gusta un estado de las cosas de gran inversión y alta deuda, aún con servicios de la misma gravosos, antes que un uno austero sin deudas. Quizás la respuesta a la ausencia de una solución clara al problema es que no sea un problema. Salvo cuando hay una crisis de confianza y eso por un rato.

Lie To Me dijo...

Probablemente la misma que para Europa, Ana C.
Pero el problema esta mas adelante porque la economia tiene algo mas de flexibilidad y el dolar mas senioriaje.
De todas formas soy de los que adhiren a la idea de que durante las ultimas dos decadas todo occidente ha vivido de prestado gracias al saving glut asiatico.

Jim Hacker dijo...

Muy interesante Ana C.

Un par de comentarios.
Me parece que el problema de los recursos comunes puede explicar los problemas de presion por más gasto en general.
Tambien puede explicar los de imposición entre los niveles de gobierno, pero no dentro de una misma jurisdicción.
Es decir, en el ámbito nacional la cuestión fiscal está centralizada, aunque los ministros quieran gastar más, la secretaría de hacienda lo frena.
No ocurre asi cuando el que quiere gastar mas es el titular del poder ejecutivo, pero ahi ya es otro problema.
En definitiva el problema que subyace es el problema del poder, o el problema de la falta de poder,
es decir, el gasto publico se configura en base a relaciones de poder.
En relación con el nivel y la calidad del gasto si la forma que encuentra el ejecutivo para mantener o acrecentar su cuota de poder encuentra que los recursos son insuficientes, siempre va a apelar al endeudamiento.
Tambien si el ejecutivo no puede minimizar ciertos gastos no preferibles, preferidos por su antecesor por ello termina incrementando el gasto total.
Ahora si todo esto es así, menos posibilidades aun tiene de efectuar un ajuste que involucre no solo a los gastos preferidos por su antecesor sino tambien los gastos inelasticos que tienen origen normativo. (jubilaciones, salarios públicos, etc.)
El costo político, es el problema de hacer algo impopular que pueda socavar su propia base electoral.
Eso puede ocurrir con ciertos niveles de ajuste, pero con otros niveles de ajuste el tema no es el costo político, es que directamente no tienen el poder para hacerlo.
Si en estos últimos casos la sociedad entiende que con deficits permanentes no se puede vivir, y con niveles de gasto "razonables" no hay forma de convivencia pacifica, ¿esto no implica que se está discutiendo el pacto social implicito?

Natalio Ruiz dijo...

Muy bueno el post, Ana. Muy bueno.

oti dijo...

Entonces, el gasto no causó la crisis, no? sino al revés?

Ana C. dijo...

Oti, el aumento del gasto desde el 2008 hasta el 2011 es para paliar los efectos de la crisis económica global. El aumento en el gasto hizo subir la deuda hasta niveles que no parecen sostenibles y de ahí lo que está pasando ahora mismo. Si la recuperación que vimos en los últimos trimestres continúa, los ajustes fiscales tienen sentido.

elbosnio dijo...

Ana en el grafico no se ve aumento del gasto sino del deficit y en especial de la deuda. Podria haber ocurrido ambas aun con retraccion de gasto. (Se que no fue el caso, pero hablan como sinonimos gasto y deficit).

No tenes graficos que correlacionen deficit y crecimiento? Porque si durante la segunda mitad del siglo, ademas de mantener un deficit y crecer en deuda, los paises lograron crecer, aumentar la velocidad a la crean riqueza, incluir personas, y demas, puede no ser un camino.
Sin ver el crecimiento o incluso el ritmo de creacion de riqueza, es dificil juzgar por malo o bueno basados en un grafico de deficit.

Asi como una empresa puede ser deficitaria por decadas y exitosa, siempre que ese deficit justifique crecimiento. Al reves, un superavit puede esconder un desastre a largo plazo.

Ulschmidt dijo...

Excelente. Usted saca la discusión de los temas comunes que no explican nada de fondo.

Martin dijo...

Muy bueno, Ana. El paper clásico sobre este tema es este de Alesina y Perotti:

http://www.nber.org/papers/w4637.pdf

Ana C. dijo...

Elbosnio, las variables relevantes son el deficit y la deuda, que resumen toda la información sobre el gasto, los ingresos y la sostenibilidad de largo plazo.

Llega un momento en que la deuda es tan alta que impide el crecimiento. Es en ese momento que se convierte en insostenible.

Gracias, Martín. Hay más literatura en la lista de artículos de las notas que linkeé, entre ellos uno de G. Calvo.

elbosnio dijo...

Ana, deficit y deuda no miden objetivos, solo medios. Son alarmas. Pero el objetivo es pbi/cap medido en PPP (o algun otra variable economica que mida calidad de vida).

Vos podes argumentar que con deficit prolongado el pbi/cap se hace percha. Pero veamos si es.

Y el deficit no habla del gasto, sino de la relacion recaudacion vs gasto. Un deficit puede estar asociado a un pais con bajo gasto pero aun mas baja tributacion. Y al reves. Gasto se mide con Gasto.

Aunque esta claro que todo depende de que es largo plazo, puedo imaginar una situacion estable donde conviva un pais con deficit estatal pero con crecimiento en su capacidad de tributar. No veo porque eso seria imposible ni porque eso seria explosivo.

Por eso en analisis retrospectivos (donde tenemos todas las variables( creo que lo mejor es usar las variables que queres medir y no aquellas que deberian inferir las otras.

Ana C. dijo...

Bosnio, te estás haciendo un lío sin sentido. La información sobre gasto e ingresos públicos también es muy interesante pero a los efectos de la sostenibilidad, las variables relevantes son las que te dije.

Por otro lado, y ya se ha hablado de eso en este blog – y hay papers de Hausmann, Perotti y otros sobre el tema que podés encontrar fácilmente googleando – para que aumente el pbi per capita sostenidamente es mejor reducir la volatilidad del crecimiento y el crecimiento es más volátil cuando las finanzas públicas son un desastre y las finanzas públicas son un desastre cuando tenés déficits altos y acumulación de deuda. Así que si te vas a poner a aumentar el gasto, asegurate también de encontrar cómo financiarlo.

elbosnio dijo...

Creo que encadenas conceptos que parecen asi sinonimos.
Finanzas publicas son un desastre si un periodo de deficit no conlleva a un aumento en la creacion de ingresos futuros. Hay asi deficit correctamente planificados y deficit incorrectos. Que estos ultimos sean los mas frecuentes no hace de los terminos "deficit" y "desastrosas FP" sinonimos.