domingo, 21 de marzo de 2010

O'Donnell vía Natanson

Mi periodista político preferido tiene un muy lindo artículo en P/12 de hoy sobre la democracia delegativa, donde resume la teoría que mi profesor de democracia preferido, Guillermo O'Donnell, presenta en este artículo de una forma que creo pondría muy orgulloso y contento al mismo O'Donnell, aunque le da una vuelta de tuerca con la que yo no estoy muy de acuerdo.

Dice Natanson que parte de la culpa de la baja calidad institucional con la que nos encontramos en las democracias delegativas la tiene la oposición, ya que llegado el caso se portan tan poco 'republicanamente' o aún menos que el mismo oficialismo. Para ilustrarlo, da algunos ejemplos de Venezuela y también el de las últimas semanas de la política argentina.

¿Con qué parte de ese agregado a la teoría o'donnelliana no estoy de acuerdo?

Yo creo que tenemos que ir al origen del asunto. Al presidente le delegan las facultades unos señores que en realidad son sus pares. Es claro que en una sociedad como la argentina, que tiene una cierta tradición de respeto mutuo entre los políticos entre sí y donde todos ellos se deben considerar a sí mismos como iguales, que uno de ellos intente convertirse en más igual que el resto debe producir tensiones. Imagino que el ser humano en su variante "político argentino" debe sentirse bastante violentado en su autoestima cuando uno de los representantes de su clase empieza a hacer uso y abuso de esa delegación que le dieron entre todos. Así, la reacción natural de esa clase ante esa absorción de poder más allá de cierto límite es recuperarlo. Y si las reglas de juego se desvirtuaron en el camino, recuperarlo a cualquier precio, aún con esas reglas de juego desvirtuadas.

Para los que soñamos con un país moderno y civilizado, esa forma de gobierno resulta no sólo muy desalentadora, sino también muy poco eficiente. Entonces nos queda preguntarnos ¿cómo se sale del laberinto?

Supongo que para destrabar el nudo gordiano de la baja calidad republicana de la democracia delegativa, lo mejor sería que la iniciativa partiera de los hacen uso de esas facultades delegadas, devolviéndolas a las instituciones que se supone las deben tener en el Estado de Derecho tal como lo especifica la Constitución Nacional.

Y entonces la que tiene la pelota es Cristina. Si supiera jugarla bien, nomás.

24 comentarios:

Coki dijo...

¿No será que el argentino es poco apegado a las reglas y todos creen ser parte de una excepción?
¿Por qué esperamos que los políticos hagan cosas, que tienen un costo, que sus votantes no valoran?

El día en que los votos dependan del respeto por la Constitución y las leyes, ocurrirá.

Musgrave dijo...

Con todo respeto pero teorizar sobre construcciones teóricas fallidas tiene un único resultado posible, recomendaciones fallidas.

Jorge Alfrefo dijo...

El artículo de Natanson tiene dos partes, la primera donde sintetiza el pensamiento de O`Donnell sobre democracias delegativas y cuya lectura es recomedable en su texto completo, y la segunda, a partir del subtítulo Aquí y ahora, que nada tiene que ver con la exposición de O^Donnell. Pretewnde vincular una cosa con la otra sin rigor alguno, buscando introducir algún alivio para el ejercicio delegativo del gobierno de CK. La oposición nada tiene que ver con el concepto de democracia delegativa y menos en la Argentina actual. Los problemas de la(s) oposición(es) en Argentina en todo caso pueden pensarse desde otro lugar, pero no desde el de las democracias delegativas donde el jugador único y principal es el que tiene el poder, el que se cree propietario de las aspiraciones no solo del pueblo que lo voto sino de la nación en su conjunto. La oposición en Argentina, después de siete años ininterrumpidos de democracia delegativa de los K, con mayorías legislativas propias y de aliados, recién ahora puede decirse que tiene algún nivel de bloqueo de la gestión K., cuyos resultados estan por verse. Las oposiciones controlan lo mismo que los organismos de control (funcionalmente inexistentes en la Argentina K) y no tienen modo alguno de delegarse a si mismo instrumentos de gestión de gobierno.

Silvana dijo...

Excelente! Totalmente de acuerdo, el cuarto párrafo me parece una manera elocuente de explicar la actual situación argentina.

Por otra parte, yo creo que si el rol de la oposición es poner solo trabas, prefiero quedarme con la democracia delegativa de los K...vaya elección! Pero entre estos dos males me quedo con el segundo.

chubutense dijo...

"Es claro que en una sociedad como la argentina, que tiene una cierta tradición de respeto mutuo entre los políticos entre sí y donde todos ellos se deben considerar a sí mismos como iguales, que uno de ellos intente convertirse en más igual que el resto debe producir tensiones"

Esta oración me resulta profundamente misteriosa. En serio ¿De que estás hablando?

Tengo un problema con esa categoría de "democracia delegativa". No logro entender a que va.

Si no se respetan las libertades fundamentales no es democracia. Y no veo para que inventar una categoría nueva. Es dictadura y punto.

Si las libertades fundamentales si se respetan ¿Que sentido tiene meter en la misma bolsa que allí donde se respetan y allí donde no?

Ana C. dijo...

Chubutense, ¿vos creés que los políticos de cierto nivel aceptan que uno de ellos los mandonee porque sí? Porque a mí se me ocurrió que cuando están entre ellos se deben tratar, si no con estima, con cierto respeto, aunque sea por el temor a futuras represalias.

Según entiendo yo, hay una diferencia de calidad entre la democracia delegativa y la representativa, sobre todo por el lado de los controles y contrapesos. Pero, bueno, el artículo de O'Donnell lo explica muy bien y el de Natanson lo resume igual de bien.

Silvana ¿y si las trabas que pone la oposición fueran para evitar que la democracia delegativa estilo K se deslice hacia el autoritarismo igual seguirías prefiriendo lo mismo?

Yo también pensé que ese recurso a las culpas opositoras era medio rebuscado, Jorge A. pero bueno, también da la impresión que los grupos opositores están un poco fuera de forma.

Jorge Alfrefo dijo...

Ana C. Es bastante característico de nuestras costumbres argentinas lanzar un tema para discutirlo y que por falta de rigor se mezclen cuestiones ajenas a ese tema central. Lo de la oposición, su papel en los sitemas democráticos, delegativos o representativos, populares y nacionales, como quieras, es extraño al concepto de democracia delegativa. Debería discutirse en otro post. Lo cierto es que si se agrega un elemento ajeno el tema termina por hacerse un bodrio, donde cada uno dice lo que piensa pero sin atenerse a la cuestión en debate. La democracia, según entiendo, al menos en uno de sus aspectos, el de un sistema procedimental para asignar posiciones o lugares a las fuerzas que compiten, ubica a una como oficialista y a otra como opositora. En tanto y en cuanto una y otra ocupen sus lugares durante un período dado, no debería haber conflictos. Eso sucede cuando la fuerza oficialista pretende cooptar a la oposición, en todo o en parte, o cuando la fuerza opositora actúa como si fuera gobierno exigiendo a éste que haga lo que ella quiere.

chubutense dijo...

Ana, los dos políticos más importantes de las primeras dos décadas de democracia fueron Menem y Alfonsín. Alfonsín consideraba a Menem un delincuente y ignorante. Menem consideraba a Alfonsín un petulante pelotudo. ¿De qué respeto me estás hablando?

Al menos para un triste mortal como yo, no OD, ni Natanson explican nada. ¿Cual es la diferencia entre delegación y representación, por ejemplo?

Y sobre todo, una categoría que pone al mismo nivel la dicatadura de Fujimori, o el narcogobierno de Uribe (con decenas de miles de asesinados, desparecidos, torturados, millones de refugiados, etc.) con los de los pingüinos o Menem es, con perdón de los presentes, una absoluta pelotudez.

Fernando dijo...

chubutense, cuente con mi perdón

Ana C. dijo...

Chubutense, estoy empezando a pensar que no querés ver lo obvio. Las diferencias formales entre una y otra son, por ejemplo, los controles y el equilibrio entre los tres poderes, la rendición de cuentas entre una elección y otra, la transparencia de los actos de gobierno, no "robarle" la potestad legislativa al Congreso.

A nivel político, la diferencia está entre gobernar negociando o a los gritos.

Con respecto a Alfonsín y Menem, me cuesta creer que hayan pensado tan mal uno del otro. Si hubiera sido así, hubieran sido los dos unos tremendos necios cuando casi todas las opiniones los reconocen como dos políticos bastante impresionantes. Pero aceptando que haya sido como vos decís, no consigo ver que se hayan tratado mutuamente como un delincuente ignorante y un petulante pelotudo. Es difícil negociar con semejante apreciación del rival político ¿eh? y sin embargo lo hicieron.

chubutense dijo...

Ana, a ver, la existencia o no de controles entre los diferentes poderes es una característica del sistema. Yo no estoy de acuerdo en que esos controles no existan en la argentina pero ponele que si.

La diferencia entre gobernar negociando o a los gritos ya no tiene que ver con el sistema sino con la personalidad de un político X. De nuevo, no estoy de acuerdo que no se busque la negociación aquí, que es de donde hablamos, pero de vuelta ponele que sea como vos decís.

La rendición de cuentas entre una elección de otras la hacen los políticos entre una elección y otra frente a los electores. Nuevamente, no estoy de acuerdo en que esa rendición no se haga pero nuevamente te digo, ponele que sea así.

El caso es que son tres cosas distintas. Yo no se si OD dice que la democracia delegativa es a)Un problema del sistema, que no prevee controles adecuados, b)Un problema de un político o partido en especial, que son malos y le hacen mal a la democracia o c)un problema de los electores (o sea el pueblo) que vota mal y no le exige a los políticos lo que le tiene que exigir.

En los reportajes y artículos que he leído a y de OD me da la impresión que usa la expresión de manera absolutamente ambigua de manera tal que el lector acomode en a), b) y c) más o menos como sus ideas previas a la iluminación del "maestro en democracia" le indican que lo haga.

chubutense dijo...

Lo que quiero decir es que cuando uno planteo que determinado país tiene un sistema, o un aspecto del sistema que uno no considera adecuado siempre está implícita en la crítica una posible solución a eso.

Por ejemplo, si alguien dice "al ser de partido único el sistema cubano fuerza a los que no comulgan con la ideologia oficial a volcarse a una oposición por fuera de los mecanismos de representación que siempre termina en la legalidad" va unido a "deberían admitirse otras expresiones políticas para que los ciudadanos puedan elegir lo que les parezca dentro del sistema y la ley".

Si uno dice "en honduras las elecciones se dieron en un marco de terror estatal ya paraestatal con expresiones políticas proscriptas" también está diciendo "las elecciones deberían ser realmente libres y en un marco donde la seguridad física de los candidatos y electores no esté en peligro".

Si uno dice "Fujimori disolvió el parlamento y eso está mal" uno dice "el parlamento peruano debe seguir funcionando".

Etcétera.

Si uno en cambio dice, loco acá la demoracia es re delegativa ¿Qué es lo que está diciendo?¿Hay que cambiar la constitución?¿Hay que cambiar de pueblo para que vote bien?¿Hay que poner un requisito de buenos modales mediante un tribunal integrado por Teté Coustarot, Mirta Legrand y Caparrós?¿O qué?¿Que es, exactamente, lo quiere O´Donnel?

Musgrave dijo...

Chubu, suscribo 100% tus palabras. Algunas de ellas fueron escuchadas ayer en la mesa del CVFP

Estudiante crónica dijo...

Un detalle: mas alla de las posibles criticas al concepto de Democracia deliberativa,

1) el presidente no es el igual de los legisladores. Ni siquiera es un primus inter pares. Es superior. Puede (el solo) vetar las leyes y los lgisladores necesita 2/3 para insistir. El poder que esta repartido entremas de 300 en el PL esta concentrado en uno solo en el PE. Esto es un producto del disenho institucionla, no culpa de los presidentes-argentinos-malos. Ni los legisladores ni los presidentes sienten que son "iguales".

2) las interpretaciones psicologistas de la politica me convencen todavia menos que la democracia delegativa. Que Menem y Alfonsi no se tolerararn era secundario para el juego de chicken del pacto de Olivos (Acunha dixit) que fue lo mas impotante que negociarion (en la salida anticipada de Alfonsin, Alfonsin no tenia mucho resto para negociar).

El criador de gorilas dijo...

Lo pegué en otro comment, pero como sirve lo vuelvo a pegar. ¿De verdad delegan tanto los legisladores argentinos en los presidentes?

"The results presented in this study reveal another important aspect of democratic politics in Argentina: the absence of a dominant executive... The fact that Argentine legislators initiate just over half of all new laws may not be that impressive when compared to United States, where the president does not have the capacity to formally introduce bills, but it is highly relevant in comparison to most parliamentary countries. In places like Australia, England, Ireland, and Malta, virtually all of
the bills that become law originate in the executive... We believe that the literature is generally correct in highlighting the greater policy relevance of presidential initiated bills versus individual member initiatives; however, we also believe that, at least in the case of Argentina, the conventional wisdom is incorrect in portraying congressional initiates as of minor relevance.... Also relevant is the fact that most major presidential bills pass after receiving substantial amendments introduced by members of Congress... In the last twenty years, presidents and their ministers have had to answer over 20,000 requests for “executive reports” (pedido de informes) by individual legislators or groups of legislators, have been forced to withdraw legislation, have been unable to get legislative approval in the second chamber, and have been unable to move legislation out of committee 1,237 out of 2,384 times".

http://calvo.polsci.uh.edu/aleman-calvo-in%20Odonell%20etal-lap-newvoices.pdf

Ana C. dijo...

Algunas cosas.

Una es que el concepto de democracia delegativa a la O'Donnell se inscribe en sus estudios sobre democracia en general y sobre la relación entre democracia y desarrollo. El tipo, junto con otros tipos parecidos, lleva años estudiando los procesos de democratización en todo el mundo y viendo que en algunos lados funciona mejor y en otros menos. En ese contexto es que analiza el funcionamiento de la democracia argentina para ver qué falla y qué se puede mejorar.

Otra es que la CN dice "La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal, según la establece la presente Constitución. Es decir, establece un sistema de gobierno de tres poderes donde los tres poderes se controlan entre ellos y además cada uno tiene sus atribuciones. Entonces, poniéndolo en los términos que vos decís, cuando diagnosticamos "la democracia en Argentina es delegativa" la solución es que vuelva a ser representativa y que cada uno de los tres poderes vuelva a tener las atribuciones que le asigna la CN (Más todo el sistema de controles que existe y que tiene un buen diseño pero al que nadie le da mucha pelota).

Estudiante, como el presidente nomás puede ser presidente durante un número de años determinado y relativamente corto y la vida útil de un político es mucho más larga, a lo largo de su vida el político sí es uno más entre todo el resto de los políticos. Me refiero a eso y no al corto período de tiempo en que es Presidente. Una vez que dejaste de ser Presidente, mejor que no te hayas ganado muchos enemigos, si querés que te sigan respetando. La otra alternativa supongo que es perpetuarse en el poder para evitar represalias.

A mí no me parece para nada ambiguo lo que dice, eh. Yo hasta creo que Cristina se estudia sus descripciones para llevarlas a cabo al pie de la letra, como si no se diera cuenta que la democracia delegativa es un estadio inferior de la democracia a la que aspiramos todos.

Criador, ¿qué años toma el estudio? Porque en los últimos tres o cuatro años yo no recuerdo nada importante que se haya iniciado en el Legislativo. Ni siquiera se dió lugar a que una ley como la de la asignación universal a la infancia se iniciara en el legislativo y no era por falta de propuestas, justamente.

De todas formas, si en Australia, Inglaterra, Irlanda y Malta tiene menos presencia el legislativo, problema de ellos.

Ana C. dijo...

El estudio es del '83 al 2001.

chubutense dijo...

Ana, ¿Vos decís que en la Argentina se ha eliminada la división de poderes que establece la constitución?¿Lo decís en serio?

Estudiante crónica dijo...

Pero Ana, introducir leyes al congreso ES una de las atribuciones del poder eecutivo segun la CN.

Re: horizonte de tiempo. Ok, entonces el presidente no es un igual. El eventual futuro presidente seria un igual de eventuales legisladores que sigan en sus cargos (la tasa de reeleccion de legisladores en Arg. es relativamente baja. en algunas provincias se reciclan como gobernadores). No es lo mismo, ni tiene las mismas consecuencias. Aca y ahora, el presidente no es un igual, y legisladores y presidentes no se tratan como iguales (y seria ridiculo que lo hicieran). Es mas, los legisladores no son iguales entre si.

Creo que Malta, UK, Irlanda Australia son parlamentaristas, y entonces no hay division de poderes at all.

El criador de gorilas dijo...

Ana, el período bajo estudio es 1983-2001 pero el concepto de democracia delegativa fue aplicado originalmente a los primeros años de Menem, donde, de hecho, el paper que pegué sostiene que el Congreso estuvo bastante activo (luego, la popularidad de la estabilidad le dio más poder a Menem). Por lo tanto, y aunque sé que el concepto de DD es más abarcativo, me parece interesante considerar un paper que se ocupó de medir todo esto que estamos hablando en el aire y que llegó a las conclusiones contrarias. Si hay datos, ¿por qué rehuirles?

Sobre la menor actividad del Congreso en años recientes, el mismo paper (y otros de los autores) muestran que los legisladores son muy sensibles a la popularidad presidencial. Por lo tanto, no sería sorprendente que con un presidente con muchos años de alta popularidad haya sido un congreso menos desafiante.


PD: por favor leé la parte referida a Alfonsín que tiene un tufillo re delegativo.

elbosnio dijo...

Ana, me gusta mucho O'Donnell aunque creo que con este tema caricaturiza un poco, lo que es util para el caracterizacion de una tendencia pero no para un juicio de una realidad determinada.

Quizas yo peque de optimista. Pero creo que una democracia delegativa para la argentina puede ser una gran utopia.
Ya una democracia legal es un objetivo importante. Tenemos una corte que por primera vez es conocida y respetada. Tenemos leyes que se han declarado inconstitucionales, jueces enjuiciados, ex presidentes enjuiciados, dictamenes de la corte que obligan al ejecutivo, etc… Creo que la democracia argentina funciona bastante bien y ningun poder se siente impune a los otros. Ha logrado renovar presidentes regularmente (sin importar cuan poderosos sean sus sostenedores), incluso la crisis del 2001 la sorteo dentro de la legalidad y según la constitucion.
No veo que la tension delegativa-representativa de nuestra democracia sea nuestro problema mas importante. Los presidentes aunque con poderes delegados se saben amenazados, amenazados por perder elecciones, amenazados por ser enjuiciados una vez que esten fuera, amenazados por el escarnio publico. Seria mejor que el control ciudadano fuese diario y no bianual? Sin duda, pero existe control.

Creo mas bien que nuestro problema esta en la representacion politica, no como funcionamiento de los poderes, sino de las ideas. Que sector de la poblacion piensa que y quien lo representa? Falta debate para que cada uno sepa que temas privilegia, que opina sobre cada uno de esos temas y que persona o partido representa mejor esa tabla de elecciones. Esto no lo soluciona la representacion, lo soluciona la discusion politica, la expresion, el debate. Diria que nos hace falta mas ruptura que mas consensos. Los consensos ocultan las diferencias. Mas diferencias y mas acuerdos, no consensos. Y en este camino estos anos han sido para mi de progreso. (y creo que me fui de tema)

Ana C. dijo...

Chubutense ¿a vos te parece que el sistema representativo, republicano y federal funciona de lo más bien? ¿No se podría mejorar un poquito?

Estudiante ¿a vos te parece que yo quiero que el Ejecutivo deje de presentar proyectos de ley?

Criador, si no estoy demasiado equivocada, Menem pasó sus leyes con un Congreso mayoritariamente a favor y después empezó a pasar decretos.

Lo único que yo encuentro sobre Alfonsín en el artículo es esto "President Alfonsin’s Radical Civil Union party (UCR) had a majority in the Chamber of Deputies from 1983 to 1987 and a plurality from 1987 to 1989. However, the Justicialista Party (PJ) had a plurality in the Senate throughout Alfonsin’s presidency (with about 46 percent of the seats versus 39 percent for the UCR)." ¿Dónde está el tufillo delegativo?

La Table 1 del artículo muestra que el porcentaje de aprobación de legislación propuesta por el Ejecutivo es unas 10 veces más alta que la de legislación propuesta por el Legislativo. ¿O estoy leyendo mal la tabla? Si la estoy leyendo bien, muestra un Ejecutivo bastante fuerte, me parece.

El criador de gorilas dijo...

Ana, me confundí con otro de Calvo & Alemán sobre un tema similar (http://calvo.polsci.uh.edu/Aleman-Calvo_CPS-versionfinal.pdf). Ahí verás lo bien que le fue a Alfonsín inicialmente en el Congreso, pese al Senado opositor.

En cuanto a Menem: "President Carlos S. Menem’s (PJ, 1989‐1999) legislative success was
comparatively low early on, but increased rapidly after 1992 when high public job approval ratings helped him to mobilize support from his own party". Básicamente, el Congreso tiende a aceptar más los proyectos cuanto más populares son los presidentes, no es que éstos siempre hacen lo que quieren. Por otro lado, es saludable que en una democracia la opinión pública influya sobre el comportamiento de los legisladores, no?

Sobre las tasas de aprobación de proyectos de presidentes y legisladores, no hay romperse mucho la cabeza para entender que es lógico que 1 presidente tenga tasas de éxito superiores a las de 257 diputados y 72 senadores...

chubutense dijo...

Ana, todo se puede mejorar, siempre. Pero de ahí a inventar una categoría nueva que pone a la argentina al mismo nivel que la rusia de Putin y el perú de fujimori (y la colombia de uribe, y la venezuela de chavez, etc.) me parece que hay un trecho laaaaaaaaaargo.

Sigue sin convencerme la categoría de "democracia delegativa". A lo mejor es una cuestión subjetiva. Pero que una categoría pretendidamente científica (así se una ciencia bien blandita) sea cuestión de gustos es un flor de problema ¿No?